Pérdidas millonarias

A los múltiples problemas a que se ven expuestos los usuarios del servicio eléctrico se suma uno más. Se expanden de manera impresionante las bandas que roban los cables del tendido eléctrico.
El problema es serio, según informes de las empresas distribuidoras de electricidad. Hay, debido a ello, un gran número de calles y avenidas del Distrito Nacional, la provincia Santo Domingo, Monte Plata y todas las ciudades de la región Este del país a oscuras, en perjuicio directo de los transeúntes, conductores y hogares que no reciben el servicio.
El último robo reportado da cuenta de la sustracción de 17.8 kilómetros de cables que alimentan tanto el alumbrado público como cientos de hogares dominicanos. Esa osadía significó pérdidas para las empresas por 11 millones de dólares.
Las empresas pierden cables. Los hogares pierden horas diarias de energía eléctrica. Hay técnicas para poder cuantificar la pérdida de dinero por parte de los inversionistas; pero, ¿quién cuantifica todo el dinero que viene perdiendo el pueblo dominicano por servicio cobrado y no servido? ¿Cuándo se hará justicia y se cobrará, justamente, el servicio y no las horas de apagones?
Si cuantificáramos las horas diarias que pasan apagados los hogares dominicanos estaríamos ante una cuenta sin precedentes. Son millonarias las pérdidas, los miles de hogares que se quedan sin el preciado y fallido servicio. Es hora ya, a falta de un buen servicio, de iniciar las compensaciones a los clientes por tan prolongadas tandas de apagones y cobros abusivos. Hay que ensayar fórmulas. Cuanto antes mejor.