Pérdida irreparable para la familia
Santo Domingo.-Aunque el domingo es un día para celebrar en familia, no todos los hijos tendrán la suerte de compartir la fiesta con sus padres, y más bien deberán conformarse con los recuerdos que guardan de ellos, de aquellas fechas cuando todavía estaban vivos.
Los afectados por la ausencia de sus seres queridos traerán a la memoria las múltiples acciones que sus progenitores impulsaron en bien del hogar, y talvez, hoy más que nunca, sabrán valorar lo que aquellas personas fueron para ellos.
Cuando el padre falta en la casa por causas naturales, deja un gran vacío en el corazón de sus parientes, principalmente si fue capaz de ser ejemplo para quienes lo rodeaban.
Sin duda, el dolor es profundo, y deberán superarse muchos obstáculos para sobreponerse a aquella prueba que toca la mayor parte de nuestras zonas afectivas.
No obstante, llegar a entender que el ser humano es incapaz de cambiar la naturaleza quizá se convierta en un elemento vital para que salgamos adelante del conflicto emocional.
Pero el problema se acrecienta cuando la causa del fallecimiento no es por causas naturales. Es aquí donde cobra sentido hacer mención de decenas de hogares que ya no disponen de la figura paterna, muchas veces arrebatada del núcleo familiar por el fenómeno de la violencia.
Figura importante
En este día del Padre, EL DÍA quiere honrar la memoria de muchos hombres trabajadores que perdieron la vida luchando por ganarse el sustento propio y el de sus allegados. De la misma forma que muchos lamentan la pérdida del ser femenino que les dio la vida, otros lloran porque ya no tienen a su padre. Es muy difícil que el se pueda sustituir como figura en todos los aspectos de la palabra en el seno de un hogar.
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