Percepción y realidad

El fiscal del Distrito Nacional, a quien se le reconocen la capacidad, la eficiencia, el coraje y la responsabilidad que exigen las difíciles funciones de dirigir el Ministerio Público de la Capital del país, afirma que la criminalidad ha decrecido en los primeros tres meses del año, en comparación con igual período de 2010.

Entiende el funcionario judicial que las voces de alarma de la sociedad ante los actos delictivos que la sacuden son, más bien, el reflejo de una mala percepción.

No contamos con los instrumentos de medición que se supone tienen las autoridades, pero trátese de una percepción o no, lo cierto y lo real es que nos sentimos cada vez más débiles y desamparados frente al crimen, que se manifiesta a diario en toda la geografía nacional.

Deberíamos aplaudir, talvez, el anuncio hecho por el ministro de Interior y Policía conjuntamente con el fiscal, en el sentido de que la lucha contra la delincuencia y la inseguridad ciudadana se arreciará con más patrullaje y mejor equipamiento policial, pero son tantas las veces que se han formulado en vano propósitos similares, que la prudencia nos aconseja mejor esperar resultados concretos antes de batir palmas.

Percepción o realidad, lo que la sociedad quiere es reducir al mínimo la inseguridad ciudadana. En ese empeño siempre estaremos del lado de la justicia, la legalidad y el castigo de los enemigos del orden.