Percepción de la vida
Yo no sé lo que es el destino… caminando fui lo que fui… allá Dios, que será divino…. yo me muero como viví… yo me muero como viví, repite Silvio Rodríguez en el estribillo de su canción El Necio y con ella en mente quiero compartir unas palabras que me enviara el joven Pablo Rodríguez, lector que amablemente nos escribiera con el mismo interés que motiva la entrega cada semana de esta columna: dar un mensaje positivo.
Su mensaje
En Desiderata se habla de ruido y prisa. ¿De cuál eres víctima? Porque esas dos palabras tejerán una venda que distorsionará la realidad y la verdadera percepción de lo que es vivir. Se ha dicho que todo es según el color del cristal con que se mire y también que un problema tiene varios puntos de vista.
Ambas frases son ciertas: la primera se aplica al fondo y forma de las cosas y la segunda a la capacidad con que una persona ve las soluciones en medio de las dificultades.
Existen individuos que empiezan su día y luego lo terminan sin agregar nada nuevo. Suena como vida, pero sabe a rutina. Debemos buscar por dentro, en medio del silencio, para tener otra perspectiva en la forma de vivir y ver las cosas.
Conclusión
Si como dice Silvio morimos como vivimos, tratemos de vivir en armonía y felicidad, valorando las pequeñas y grandes cosas, amando con el corazón y dando siempre una sonrisa.