Parto humanizado: la apuesta para reducir riesgos en madres y recién nacidos
Especialistas señalan que el enfoque fortalece la relación médico-paciente y mejora la calidad de los servicios de salud
Santo Domingo. La incorporación de un enfoque humanizado y basado en evidencia científica en la atención del embarazo, el parto y el nacimiento puede contribuir a mejorar la seguridad de las madres y los recién nacidos, fortalecer la relación médico-paciente y elevar la calidad de los servicios de salud, coincidieron especialistas nacionales e internacionales durante una conferencia sobre humanización de la atención materno-infantil.
El encuentro fue organizado por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), con el apoyo del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de la República Dominicana (MISPAS), el Servicio Nacional de Salud de la República Dominicana (SNS), la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) y el Hospital Materno Sofia Feldman de Brasil, centro de referencia en humanización del parto y nacimiento.
Durante la jornada, los expertos analizaron la situación actual de la atención materno-infantil en el país y las oportunidades para avanzar hacia servicios de salud más dignos y centrados en las personas.
El ginecólogo y obstetra brasileño João Batista, director clínico del Hospital Materno Sofía Feldman y experto de JICA, explicó que el cuidado humanizado durante el parto no se limita a un enfoque emocional, sino que está respaldado por evidencia científica que demuestra su impacto positivo en la reducción de riesgos y en la mejora de los resultados de salud materna y neonatal.

El especialista señaló que el parto humanizado se sustenta en cuatro pilares fundamentales: la experiencia humana del nacimiento, la atención centrada en la mujer y la familia, el empoderamiento de las mujeres como titulares de derechos y la práctica clínica basada en evidencias científicas.
Este enfoque busca integrar los avances de la medicina con el respeto a la dignidad, las necesidades y las decisiones de las mujeres durante el proceso de parto.
En ese sentido, se destacó que la humanización del parto implica garantizar derechos fundamentales como el consentimiento informado, la autonomía de las mujeres para tomar decisiones sobre su atención, el derecho a un trato digno y respetuoso, la ausencia de violencia obstétrica y la posibilidad de contar con un acompañante de su elección durante el trabajo de parto y el nacimiento.
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Los especialistas también abordaron los desafíos que enfrenta la región latinoamericana en la atención obstétrica. Entre ellos mencionaron el uso excesivo de intervenciones médicas durante el parto, la administración innecesaria de oxitocina para acelerar el trabajo de parto o la restricción de la movilidad de la mujer, así como las altas tasas de cesáreas, que en muchos casos superan los niveles recomendados por organismos internacionales.
De su lado, el neurocirujano José Joaquín Puello, presidente de la Ciudad Sanitaria Dr. Luis Eduardo Aybar, subrayó que la medicina debe preservar su dimensión humana y recordó que la calidad de los servicios de salud depende tanto del conocimiento científico como del trato digno hacia los pacientes.
El representante residente de la JICA en República Dominicana, Kota Sakaguchi, destacó los esfuerzos de la agencia por impulsar un diálogo político bajo el enfoque de la co-creación con múltiples actores, con el objetivo de trabajar junto a las autoridades del país en el desarrollo de un modelo de parto y nacimiento humanizado basado en experiencias internacionales.
La jornada incluyó además presentaciones sobre el rol de la enfermería obstétrica y un panel de intercambio de experiencias entre especialistas de República Dominicana y Brasil, donde se discutieron los retos y oportunidades para fortalecer la humanización de la atención en salud materno-infantil en el país.
