Lo que pasa con el tráfico de personas en la zona fronteriza y provincias vecinas es como para pensar y elucubrar, en el primer caso por la frecuencia de la detención de conductores que son detenidos porque usan vehículos de todo tipo para traficar con haitianos, en algunos casos como reincidentes.
En cuanto las elucubraciones, este es un campo abierto para la imaginación, porque a cualquiera puede parecerle sospechoso que con tantas detenciones este tráfico no pare de fluir, a pesar del castigo que se supone les aplican los tribunales a los apresados.
Un caso reciente
El de un canadiense cogido en Santiago conduciendo una yipeta cargada de haitianos “en condición migratoria irregular” es apenas el último caso conocido de reincidencia.
Creamer Troy James había sido detenido el 15 de noviembre por la misma razón, pero en aquella oportunidad en Dajabón, en otra yipeta.