Papa termina visita de Estado Inglaterra
Londres.-El Papa se despidió del Reino Unido señalando que los casos de curas pederastas han minado seriamente la credibilidad moral de los responsables de la Iglesia y pidiendo a los obispos que la mejor manera de reparar esos pecados es acercarse con humildad a las víctimas y darles el apoyo necesario.
El último acto de su visita de cuatro días al Reino Unido fue un encuentro con los prelados de Inglaterra, Escocia y Gales, ante quienes dio un paso más para intentar solucionar los casos de sacerdotes pederastas que han sacudido la conciencia de los fieles y las bases de muchas estructuras eclesiásticas.
El vergonzoso abuso de niños y jóvenes por parte de sacerdotes y religiosos ha socavado gravemente la credibilidad moral de los pastores de la Iglesia. He hablado en muchas ocasiones de las profundas heridas que causa dicho comportamiento, en primer lugar en las víctimas, pero también en las relaciones de confianza entre los sacerdotes y el pueblo, entre los sacerdotes y sus obispos y entre las autoridades de la Iglesia y la gente en general, dijo.
El papa Benedicto XVI terminó ayer su visita pastoral y de Estado de cuatro días al Reino Unido con la beatificación en Birmingham del cardenal y teólogo inglés del siglo XIX John Henry Newman.
Alrededor de 60,000 personas, muchas de ellas llegadas en autocar desde distintos puntos del país, asistirán al servicio religioso.
Según medios británicos, el ex juez y diácono estadounidense Jack Sullivan, de 71 años, cuya curación atribuye la Iglesia a un milagro obrado por el nuevo beato, será uno de los encargados de leer el Evangelio.
Sullivan estaba internado en 2001 en un hospital de Boston (EEUU), aquejado de fuertes dolores causados por un grave problema de espina dorsal y temía no poder volver nunca más a andar, pero, tras ver en TV un documental sobre la vida del cardenal Newman, le dirigió una oración y casi instantáneamente sintió desaparecer su dolor y pudo andar por primera vez después de meses.
La Iglesia ha pasado ocho años investigado esa curación y al no poder encontrar otra explicación, la consideró un milagro.
Tras su conversión, Newman ingresó en la orden de los oratorios, estableció en Inglaterra la Congregación del Oratorio, fundó una Universidad Católica en Dublin.