Pandemia inflacionaria

Apenas empezó a verse la luz al final del tunel por la pandemia del Covid-19, al llegar la vacuna contra la enfermedad, empezó a asomar su cabeza la inflación internacional.

No solo ha subido el precio de los combustibles y de los alimentos, sino de casi todos los productos que de una u otra manera están relacionados con la reactivación de la economía mundial.

Hemos hablado mucho del petróleo o de las materias primas para producir alimentos.
El mundo está viendo ahora que al haber cerrado muchas industrias por la pandemia se redujo la producción a su mínima expresión al igual como lo había hecho la demanda.

Pero al venir la recuperación económica, el restablecimiento del aparato productivo no ha ido a la misma velocidad que la demanda de bienes y servicios.

Se le adiciona que la depreciación de la moneda norteamericana en los mercados internacionales ha encarecido los bienes y productos comprados en dólares.

Esa inflación impacta fuertemente en República Dominicana, con el agravante de que la mayoría de las medidas que se pueden tomar son de carácter paliativo.

La inflación internacional complica los retos económicos que afronta el país, aunque los presagios de los organismos internacionales sean halagüeños.