Martes, 25 de junio, 2019 | 11:36 am

Panamá y Cuba se citan en final de Serie del Caribe

Jack López, de los Cangrejeros de Santurce de Puerto Rico, es puesto out en segunda base en intento de robo por Gerald Chin, de Los Toros de Herrera de Panamá, durante la primera entrada de un partido de la Serie del Caribe, en el estadio Rod Carew en la Ciudad de Panamá.
Jack López, de los Cangrejeros de Santurce de Puerto Rico, es puesto out en segunda base en intento de robo por Gerald Chin, de Los Toros de Herrera de Panamá, durante la primera entrada de un partido de la Serie del Caribe, en el estadio Rod Carew en la Ciudad de Panamá.


PANAMÁ.- Panamá y Cuba, los dos invitados a la Serie del Caribe de béisbol, dirimirán el titulo del torneo el domingo.

Panamá, con los Toros de Herrera, derroto el sábado a Puerto Rico y sus Cangrejeros de Santurce 1-0, para citarse en la final con Cuba, representada por los Leñadores de Las Tunas, que horas antes doblego a Venezuela por 3-0.

El equipo panameño entro a la serie al acoger de emergencia la sede que le fue retirada a Venezuela, lo que marco de paso el regreso de los centroamericanos al torneo desde 1960. Cuba, por su parte, se reintegro como invitada en 2014 y al ano siguiente se corono con Pinar del Rio.

El ex grandes ligas Manny Corpas saco los tres últimos outs para acreditarse su tercer salvamento y sellar la victoria panameña contra unos puertorriqueños (0-4) que ya habían sido eliminados. Panamá y República Dominicana, con sus Estrellas Orientales, terminaron con 3-1, pero el anfitrión avanzó por mejor diferencia de bateo.

Corpas cerro una faena formidable del pitcheo de Panamá, que mantuvo a raya la ofensiva boricua.

El partido lo gano Oriel Caicedo (1-0) y lo perdió Adalberto Flores (0-1). Panamá anoto su única carrera en la baja del cuarto por intermedio del grandes ligas Allen Cordoba.

El único titulo caribeño de Panamá se remonta a 1950, con el campeonato conseguido por el equipo Carta Vieja.

A primera hora y en un partido maratonico, Cuba contó con el bateo oportuno de Alfredo Despaigne y la falta de reacción del rival, para vencer a Venezuela. Cuba, Venezuela y México terminaron con marca de 2-2, pero el equipo cubano Leñadores de Las Tunas finalizo con mejor promedio de carreras.

Venezuela, con los Cardenales de Lara, se va a casa sin el titulo con el que querían dar un momento de alegría a la afición venezolana que llego a respaldar en masa y entusiasta al estadio Rod Carew.

El Lara —cuya ciudad Barquisimeto había perdido la sede de la serie por la crisis política venezolana— siguió sin alcanzar un titulo caribeño.

Cuba, por su parte, accedió a otra final del torneo en Panamá, un escenario que le asienta a los cubanos, que salieron campeones las tres veces que este país albergo la serie.

Leones del Habana se coronaron aquí en 1953 y Elefantes de Cienfuegos, en 1956 y 1960.

“Es la cuarta final y puede ser la cuarta victoria de manera consecutiva jugando en Panamá como la sede”, dijo a The Associated Press el piloto de Cuba, Pablo Civil.

“Las Tunas, un equipo que por primera vez queda campeón en la serie nacional cubana, va a la final”.

Venezuela pago caro su falta de bateo oportuno a lo largo del partido y que quedo en evidencia desde el mismo primer capitulo, en que lleno las bases sin outs, pero no anoto ninguna carrera. Cuba fabrico sus dos primeras en la baja del tercero.

Con dos afuera, Despaigne impulso a Yuniesky Larduet con imparable y el propio cuarto bate marco la segunda, gracias a un descontrol del abridor Raul Rivero y de su relevo en ese episodio Alexis Rivero, que otorgaron tres bases por bolas seguidas.

Larduet marco la otra carrera en la sexta, también con dos outs. Se fue en robo desde segunda a la tercera y el receptor Juan Apodaca tiro mal a la antesala.

El partido se detuvo en la baja del quinto, cuando un foul del cubano Yordanis Samon pego en la mascara del arbitro Domingo Polanco, que debio ser sustituido.

Luego Samon saco linea que dio en el tobillo de Ricardo Gomez —el cuarto lanzador que utilizaba a esas alturas Venezuela— que también se fue lesionado.

En tanto, la afición venezolana, con tambores y cornetas, volvió a corear en las tribunas “Guaido, Guaido, Guaido”, en alusión al líder opositor venezolano Juan Guaido, quien se autoproclamo presidente interino hace dos semanas en la convulsionada nación sudamericana.

Lázaro Blanco (2-0), quien cubrió cinco episodios sin permitir carreras y fue respaldado por cuatro relevistas, se acredito el triunfo. Segundo juego salvado para Raidel Martinez en la serie. Raul Rivero (0-1) lo perdió. Despaigne se fue de 4-1, con una producida y una anotada. Ambos equipos conectaron ocho imparables.