Panamá registra una réplica de magnitud 6,9 tras terremoto anterior de 7,7
- Las autoridades panameñas continúan evaluando los daños en edificios, templos históricos y servicios esenciales, mientras la actividad sísmica mantiene en vigilancia a varias regiones del país
Panamá. Un nuevo sismo de magnitud 6.9 estremeció a Panamá este viernes 9 de octubre, en medio de una intensa secuencia de movimientos telúricos que siguió al terremoto de magnitud 7.2 registrado horas antes. La persistencia de las réplicas ha obligado a las autoridades a reforzar las inspecciones de seguridad y mantener medidas preventivas en distintos puntos del territorio nacional.
De acuerdo con el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, la nueva sacudida tuvo su epicentro a unos 32 kilómetros de la isla de Coiba, en el océano Pacífico, a una profundidad aproximada de 10 kilómetros. El evento ocurrió cerca de la zona donde se originó el terremoto principal.
La sucesión de movimientos sísmicos mantiene bajo vigilancia a los organismos especializados, que continúan registrando y analizando cada evento para determinar su magnitud, profundidad y localización. Los reportes difundidos durante la jornada dan cuenta de decenas de réplicas, algunas de ellas perceptibles en diferentes localidades del país.
Un terremoto que se sintió en gran parte del territorio
El sismo principal ocurrió a las 12:56 de la tarde, con una magnitud de 7.2, según el Instituto de Geociencias. Su epicentro fue ubicado a 39 kilómetros al noroeste de Tonosí, en la provincia de Los Santos, a una profundidad de aproximadamente cuatro kilómetros.
La escasa profundidad del movimiento contribuyó a que fuera percibido con fuerza en distintas regiones. En la capital panameña, numerosas personas salieron de edificios, oficinas y establecimientos comerciales como medida de precaución.
Posteriormente, se reportaron otros movimientos, entre ellos uno de magnitud preliminar 6.0, ocurrido poco después del terremoto principal. La actividad sísmica se concentró especialmente en sectores de Veraguas, la península de Azuero y áreas cercanas a Soná, en las proximidades de la zona de fallamiento Soná-Tonosí.
Por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) también registró el terremoto y revisó sus estimaciones iniciales de magnitud. Las diferencias entre los cálculos de las instituciones pueden responder a los datos y métodos empleados, así como a las actualizaciones realizadas a medida que se reciben nuevos registros.
Daños en iglesias y otras edificaciones
Los primeros informes sobre las consecuencias materiales señalan afectaciones en al menos cinco iglesias del interior del país. Algunas de estas edificaciones tienen valor histórico y arquitectónico, lo que aumenta la preocupación por su conservación.
En Penonomé, provincia de Coclé, se notificaron daños en una iglesia y otras estructuras del centro urbano. También se recibieron reportes de posibles afectaciones en viviendas y edificios de Herrera, Los Santos y Veraguas.
Los organismos de emergencia realizan inspecciones para establecer el alcance de los daños y determinar si las construcciones pueden seguir ocupándose con seguridad. Las evaluaciones son especialmente importantes ante la posibilidad de nuevas réplicas que puedan agravar las afectaciones existentes.
Suspenden servicios y actividades por prevención
Como respuesta al terremoto, el Gobierno panameño dispuso el cierre de las oficinas públicas durante la jornada del viernes, con el propósito de facilitar las revisiones de seguridad y reducir los riesgos para los trabajadores.
El Metro de Panamá suspendió temporalmente las operaciones de sus líneas 1 y 2 para inspeccionar estaciones, vías y demás componentes de la infraestructura. Asimismo, el Aeropuerto Internacional de Tocumen interrumpió sus operaciones mientras se revisaban sus instalaciones.
La Zona Libre de Colón también detuvo temporalmente sus actividades como parte de las medidas preventivas adoptadas tras el movimiento telúrico.
Las autoridades deben verificar las condiciones de las estructuras antes de normalizar los servicios, por lo que la reanudación de las operaciones depende de los resultados de las inspecciones correspondientes.
Preocupación por el suministro de agua potable
Uno de los principales efectos del terremoto se relaciona con el abastecimiento de agua en la capital y el distrito de San Miguelito.
El Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) informó sobre dificultades operativas en plantas potabilizadoras, vinculadas a interrupciones eléctricas que afectaron su funcionamiento.
Entre las instalaciones perjudicadas figura la planta Federico Guardia Conte, situada en Chilibre, cuya producción se redujo al 20 % de su capacidad, según los datos difundidos por la institución.
Esta situación podría provocar bajas presiones o interrupciones en el suministro en los sectores abastecidos por la planta. Por ello, se recomendó a la población utilizar responsablemente el agua disponible y tomar previsiones mientras avanzan las labores para recuperar la capacidad operativa.
Autoridades piden calma y mantenerse informados
El terremoto también generó atención sobre las condiciones del mar en el litoral Pacífico, donde se emitieron avisos preventivos ante la posibilidad de variaciones en el nivel del agua. Las evaluaciones relacionadas con un posible tsunami se desarrollaron paralelamente a las inspecciones de infraestructura.
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, hizo un llamado a la calma e instó a la población a consultar los canales oficiales para mantenerse informada sobre la evolución de la emergencia.
Mientras continúan las evaluaciones de daños y las revisiones de los servicios esenciales, los organismos especializados mantienen el monitoreo de la actividad sísmica.
La prioridad de las autoridades es determinar las condiciones de seguridad de las edificaciones, restablecer los servicios afectados y proporcionar información actualizada a la ciudadanía ante una jornada marcada por el terremoto y sus numerosas réplicas.