Un matrimonio de Ciudad Juárez, Chihuahua, fue detenido acusado de prostituir a su hija, una niña de 12 años.
Ambos admitieron que la entregaban a un abusador que como pago les habría ofrecido un automóvil y una casa.
El padre de la menor, Ricardo Navarro Allende, está arrepentido. Cuando un funcionario de la Fiscalía de Chihuahua le preguntó el motivo para vender a su propia hija, contestó: “Por idiotas”.