Ozzie Guillén, imperativo
Es sorprendente la cantidad de desplazamientos que realiza el nuevo dirigente Ozzie Guillén, de los Marlins de Miami.
El colega Bienvenido Carmona hace rato, aunque a la distancia, lo bautizó como El más loco de to, título que le tomó prestado al merenguero de calle Tito Swing, quien se autodenomina así.
Para usted darse cuenta de que realmente es así, sólo tiene que estar un poco de tiempo al lado del capataz venezolano.
En la pasada cobertura que hice en los campos de entrenamientos de la Florida me encontré dos veces con Guillén, quien no se pierde ningún detalle y vive hablando hasta por los codos. En un momento está hablando con los jugadores del cuadro y de repente está con los lanzadores. Quizás de ahí el éxito que ha obtenido.
Recuerdo que en Fort Myers comenzó a contar una anécdota de un enfrentamiento que tuvo con unos periodistas venezolanos, a quienes les dijo que no les tenía ninguna preferencia por ser sus compatriotas, y que tenían que esperar, al igual que los demás, ya que ellos ganaban dinero por llevar declaraciones de él a su país. Así de especial es Guillén.
Hasta ahora en su relación con los jugadores dominicanos todo es color de rosa, incluso Hanley Ramírez y José Reyes resaltan como positivo para el equipo la energía o imperatividad que tiene. Ojalá que esa particularidad, que la tienen como positiva, en el futuro no sea lo contrario.