Otras irregularidades

Los problemas de la frontera entre la República Dominicana y Haití son múltiples, pasan por una inclasificable enumeración, incluido el tráfico humano, tanto de nacionales haitianos como de otros países de la región. Muchos de esos problemas se clasifican bajo la recurrida frase de “otras irregularidades”
La solución de los problemas de la frontera, incluidas las “otras irregularidades”, parece ser que se pondrá en manos de las autoridades fronterizas de ambos países.
Se trata de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH) y el Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront). Este último organismo, según informaciones publicadas, solicitó la colaboración del organismo de la ONU para afrontar la multitud de problemas comunes.
El jefe del Cesfront viajó a Haití y se reunió en la ciudad de Fort Liberté, al norte de Haití, con responsables de la MINUSTAH para tratar ese asunto. No se ofrecen los nombres de “los responsables” de la MINUSTAH, pero se trata, naturalmente, de hombres de armas.
El problema es serio, si hay que solicitar la “ayuda” de un organismo que tiene tareas específicas en Haití. Muy serio, para plantear que los soldados que no cumplan con su trabajo en la frontera serán separados de esa institución y sometidos a la Justicia. Hay que garantizar la seguridad fronteriza, pero debe hacerse con el cuidado necesario, cuando se trata de una “ayuda” de tal magnitud.