En ciertas ocasiones, el jugador que un equipo ha sido descartado puede ser la ficha clave para otro.
David Ortiz encabezará esta clase de listas por mucho tiempo, debido a su consistente producción desde que fue dado de baja antes de tiempo.
Ortiz tenía solamente 27 años cuando los Mellizos, preocupados por su estado físico y su alineación llena de bateadores zurdos, lo dejaron en libertad tras la temporada del 2002.
El quisqueyano aportó 20 jonrones y 75 remolcadas en la conquista del título de la División Central de la Liga Americana de Minnesota, pero un núcleo lleno de zurdos (A.J. Pierzynski, Doug Mientkiewicz, Corey Koskie y Jacque Jones) hizo de los Mellizos un equipo débil ante abridores zurdos, así que tuvieron que dejar ir a Ortiz.
Boston, que había empleado 11 bateadores designados en 2002, se dieron cuenta rápidamente que Ortiz encajaría muy bien. Lo firmaron e inmediatamente el dominicano rindió dividendos, al batear .288 con 31 vuelacercas y 101 impulsadas por Boston en la temporada de 2003.