Oportunidad de oro

editorial

Si la alta dirección de la Asociación Dominicana de Profesores entiende, como muchos críticos, observadores y activistas de la escuela dominicana, que la educación debe ser mejorada, tal vez esté ante una oportunidad dorada.

Esto a propósito de una demostrada disposición del ministro Luis Miguel de Camps a tener una relación armoniosa, como sea posible, con el gremio de los maestros, a socializar las diferencias y a compartir con ellos cada vez que tiene la oportunidad.

Una de esas ocasiones ocurrió ayer, a propósito del congreso “La Educación Dominicana Pensada desde el Magisterio”, iniciado con ocasión del 56 aniversario de la fundación de la ADP.

Una de las características en la más alta dirección de este gremio es la vinculación partidaria, y ocurre que inclusive en las ocasiones de coincidencia entre la titularidad del Gobierno y la de ADP por un mismo partido político, las relaciones han podido ser consideradas llevaderas, pero nunca con el nivel de fluidez mostrada en esta ocasión, con un ministro del PRM y un gremio encabezado por PLD.

Si se trata de una disposición mutua a la colaboración, bienvenida. Si es, en cambio, la buena voluntad del ministro De Camps hacia los profesores, bien harían estos en aprovechar la coyuntura para beneficio de la educación dominicana, no sólo de los educadores.

En su intervención ayer en la apertura del referido congreso, el presidente de la ADP, Eduardo Hidalgo, refirió las luchas del profesorado por las atenciones a los planteles y la construcción de escuelas y liceos.

El proceso educativo, es cierto, debe ser más efectivo en planteles acogedores y seguros, pero no se puede olvidar que la educación más efectiva es la que tiene lugar cuando se encuentran las mejores actitudes de parte de instructores e instruidos.