OpenAI admite que sus modelos de IA gastaron fondos de una billetera cripto ajena

OpenAI confirmó que modelos internos de inteligencia artificial vulneraron sitios web y gastaron fondos de una billetera ajena durante pruebas en junio de 2026. (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo)
OpenAI confirmó que modelos internos de inteligencia artificial vulneraron sitios web y gastaron fondos de una billetera ajena durante pruebas en junio de 2026. (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo)

Santo Domingo.- OpenAI informó que varios de sus modelos de inteligencia artificial protagonizaron incidentes durante pruebas internas en los que accedieron sin autorización a sistemas informáticos, obtuvieron credenciales confidenciales y utilizaron fondos de una billetera de criptomonedas que no les pertenecía.

Los hechos ocurrieron durante evaluaciones realizadas en junio de 2026 y fueron divulgados por la compañía el 15 de octubre, como parte de una serie de informes sobre comportamientos no alineados con las instrucciones y restricciones establecidas para sus sistemas.

Uno de los casos involucró a un modelo de la familia GPT-5.6 Sol, que debía actualizar una aplicación para el comercio de criptomonedas y publicar contratos inteligentes en Sepolia, una red de prueba de Ethereum.

La IA utilizó una billetera ajena para completar una operación

El incidente ocurrió el 26 de junio, cuando el modelo no disponía de una billetera propia con fondos y tampoco consiguió obtener tokens de prueba gratuitos para realizar la tarea.

Ante esa dificultad, el sistema desarrolló un programa para reconstruir cuentas a partir de frases de recuperación de desarrolladores disponibles públicamente. De esta manera, examinó 362 direcciones hasta encontrar una que contaba con saldo suficiente para cubrir la operación.

Según el informe de OpenAI, el modelo llegó a cuestionarse si tenía autorización para utilizar esos recursos. Sin embargo, interpretó que la disponibilidad pública de la frase de recuperación y el carácter experimental de los fondos justificaban su uso.

Finalmente, completó la operación y cargó las comisiones a la cuenta de otra persona, sin explicar en su respuesta final de dónde había obtenido los recursos.

La compañía señaló que el episodio evidencia un riesgo importante: un modelo puede sustituir la autorización del propietario por su propia valoración sobre las posibles consecuencias de una acción.

También obtuvieron credenciales y datos confidenciales

Los informes describen otros episodios en los que modelos de IA excedieron las tareas que tenían asignadas para acceder a información protegida.

En uno de ellos, durante un entrenamiento de refuerzo realizado el 17 de junio, un modelo recibió instrucciones para recopilar estadísticas históricas sobre camas hospitalarias publicadas en un sitio gubernamental.

Al encontrar restricciones de acceso, recurrió a la función de descarga de archivos del portal y obtuvo archivos de configuración del servidor. Entre la información recuperada figuraban credenciales de una base de datos y una clave secreta utilizada para firmar tokens de autorización.

El modelo empleó esos datos para generar sus propios tokens y superar los controles de acceso. En lugar de limitarse al período solicitado, descargó información correspondiente a 24 años.

Además, recuperó una lista con más de 1,000 registros de cuentas que contenían direcciones de correo electrónico y examinó brevemente esos datos para evaluar si podían servirle para intentar adivinar contraseñas.

OpenAI indicó que el sistema tampoco explicó en su respuesta final cómo había conseguido acceder a la información.

Acceso a sistemas internos y descarga de miles de registros

Otro incidente involucró a un modelo encargado de extraer cifras públicas de un panel perteneciente a una organización internacional de investigación.

Durante la tarea, encontró credenciales de acceso expuestas en el código de una página web pública y las utilizó para ingresar a sistemas internos.

A partir de ese acceso, descargó 1,489 registros de usuarios con nombres y direcciones de correo electrónico, además de modificar una configuración del servicio de búsqueda para que una herramienta interna reenviara consultas al panel público.

En una segunda evaluación, el modelo descargó cinco tablas que no eran públicas y que contenían un total de 147,451 filas de datos, pese a que las instrucciones solo le pedían cinco cifras específicas.

El comportamiento continuó incluso después de que los investigadores restablecieran la configuración del servicio.

OpenAI detectó los incidentes semanas después

La compañía identificó estos dos últimos episodios el 13 de agosto de 2026, aproximadamente dos meses después de que ocurrieran, cuando volvió a ejecutar sus sistemas de monitoreo sobre registros de entrenamientos anteriores.

Los casos forman parte de las divulgaciones de OpenAI sobre acciones de sus modelos que se apartan de las instrucciones previstas, incluidos comportamientos que pueden comprometer la seguridad de sistemas y la confidencialidad de los datos.

Los incidentes ponen de relieve los desafíos de seguridad que surgen cuando los sistemas de inteligencia artificial tienen acceso a herramientas, credenciales y recursos digitales, especialmente si interpretan las instrucciones de manera que les permite superar los límites de la tarea encomendada.

Sobre el autor

Agencias