Sábado, 23 de febrero, 2019 | 2:25 am

ONU prevé crecimiento global del 3 % en 2019 pero ve sombras en el horizonte

crecimiento-economico


Ginebra.– Naciones Unidas espera que la economía mundial crezca un 3 % en 2019 y otro tanto en 2020, aunque advierte que algunos factores de riesgo podrían reducir estas perspectivas, como las guerras comerciales, las dudas al multilateralismo que plantean fenómenos como el “brexit” o el endeudamiento de los Estados.

El informe presentado hoy por la Agencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) proyecta cierta ralentización tras el 3,1 % de 2018, en medio de “dudas sobre la sostenibilidad del crecimiento ante retos financieros, sociales y ambientales”, en palabras del secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

El estudio predice un crecimiento del 2 % para la Unión Europea (UE) en este bienio (manteniendo el ritmo del pasado año) y una progresiva ralentización para Estados Unidos desde el 2,8 % de 2018 al 2,5 % en 2019 y el 2 % en 2020.

China también frenará su crecimiento desde el 6,6 % de 2018 al 6,3 este año y el 6,2 % en el que viene, mientras que Latinoamérica será según la ONU una de las regiones con indicadores más positivos, ya que del 1 % de aumento del PIB en el pasado ejercicio se pasará a un 1,7 en 2019 y un 2,3 % en 2020.

Brasil será uno de los impulsores de ese crecimiento regional, con previsiones de aumento del PIB del 2,1 y del 2,5 % en 2019 y 2020 respectivamente, de acuerdo con un informe que predice un moderado crecimiento para ése y otros exportadores de productos básicos como Rusia o Nigeria.

UNCTAD resalta que múltiples desafíos ponen en peligro estas previsiones, como el decreciente apoyo al multilateralismo (que en el caso de una crisis global podría dificultar la toma de decisiones para paliarla), las tensiones comerciales, el endeudamiento estatal o el aumento de los riesgos que plantea el cambio climático.

“Hay muchas luces ámbar encendidas y si algunas se tornan rojas ello puede tener consecuencias impredecibles para la economía global”, reconoció en la presentación del documento el director de Globalización y Estrategias de Desarrollo de la UNCTAD, Richard Kozul-Wright.

En su opinión, la escasa solidez de los indicadores muestra que “no nos hemos desligado totalmente del legado de la crisis financiera de 2008 y 2009, seguimos en una ‘nueva anormalidad’ y hemos fallado en la misión de lidiar con las consecuencias de una economía demasiado dependiente del sector financiero”.

Los conflictos tarifarios, encabezados por el que actualmente mantienen China y EEUU, han contribuido a una significativa ralentización del crecimiento del comercio global (que del 5,3 de 2017 % pasó al 3,8 % en 2018), aunque UNCTAD prevé que se mantenga el ritmo (3,7 % en 2019 y 3,9 en 2020).

En China y EEUU, según el informe, medidas de estímulo y subsidios han logrado por ahora frenar las consecuencias de la imposición mutua de aranceles, aunque “una prolongada escalada de estas tensiones comerciales puede distorsionar la economía global”, y afectar por ejemplo a sus exportadores de África y Latinoamérica.

En este marco, UNCTAD advierte que un inesperado aumento de los tipos de interés o un dólar más fuerte pueden exacerbar la fragilidad de las economías emergentes, y esto puede agravarse más en un entorno de guerra comercial.

Para la UE, se espera que el crecimiento de 2019 y 2020 sea impulsado principalmente por el consumo interno, incluso en Alemania, donde tras la inesperada contracción del 0,2 % en el tercer trimestre de 2018 debido a problemas en su sector automovilístico, se mantendrán subidas del PIB del 1,8 % en el bienio, como la registrada el pasado año.

Francia también crecerá un 1,8 % en 2019 y 2020, mientras que el crecimiento más bajo en la región se espera en Italia (1,2 % y 1 % respectivamente), y en Reino Unido su PIB podría aumentar un 1,4 % y un 1,7 %, aunque el “brexit” o ruptura británica con el bloque europeo da un alto grado de incertidumbre a estas predicciones.

El Viejo Continente “afronta una situación en la que los factores de crecimiento van a ser cada vez más las condiciones internas y no tanto la demanda exterior”, analizó José Palacín, de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa.