ONU: Latinoamericanos reportan progresos contra la probreza
NACIONES UNIDAS.- Chile, Uruguay, Costa Rica y Panamá cambiaron el miércoles el tono de las presentaciones latinoamericanas ante la cumbre de las Naciones Unidas sobre la pobreza y se limitaron a enumerar sus progresos en la lucha contra ese flagelo, dejando de lado las denuncias del capitalismo hechas el día previo por Cuba, Venezuela y Nicaragua.
El presidente chileno Sebastián Piñera señaló que uno de cada tres latinoamericanos viven en condiciones de pobreza y que hay "desigualdades excesivas" en la región.
Pero agregó que "nunca antes en nuestra historia nuestro continente tuvo una mejor oportundiad de enfrentar el desafío de derrotar la pobreza y el subdesarrollo". "Lo tenemos prácticamente todo", manifestó, incluidas riquezas naturales, democracias estables y pueblos que quieren asumir el desafío".
Con democracias estables, dijo, "se pueden lograr metas que nos fueron esquivas en primeros 200 años de vida independiente".
Todos resaltaron los progresos en cada uno de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) delineados hace diez años, especialmente en materia de educación, atención médica de madres y niños y desarrollo energético.
Piñera expresó que la educación primaria está tan avanzada en Chile que "el desafío ahora es la calidad, más que la cobertura".
El canciller uruguayo Luis Almagro, por su parte, dijo que en su país se había implementado exitosamente la política de "one laptop per child", o una computadora portátil por niño.
La presidenta costarricense Laura Chinchilla declaró que, a diez años de que la ONU se fijó sus ODM, su país tiene un "balance optimista" y "justificada confianza en que cumplirá con esas metas a pesar de coyunturas difíciles".
Costa Rica "está bien encaminada a cumplir e incluso superar" los OBM, aseguró. Chinchilla hizo un detalle de los avances logrados en las ocho categorías delineadas en los ODM.
Señaló que su país tiene la mortalidad más baja del continente y "prácticamente el 100% de la población tiene acceso a agua corriente".
La mandataria lamentó que muy pocos países desarrollados asignen el 0,7% de su producto bruto interno a ayuda para el desarrollo, como estipulan los ODM, y pidió que los organismos de asistencia no ignoren a los países de renta media, como el suyo, que registran progresos "pero aun enfrentan situaciones de vulnerabilidad".
El canciller de Uruguay, otra nación de renta media, Luis Almagro, apuntó que "el compromiso hacia el desarrollo debe ser un compromiso compartido" por ricos y pobres.
El presidente panameño Ricardo Martinelli, por su parte, admitió que su país debe reforzar la lucha contra el hambre en las comunidades indígenas, donde la pobreza extrema alcanza un 58%, según señaló. Martinelli expresó que menos de la mitad de las comunidades indígenas carecen de servicios de saneamiento.
"Estamos creando una red de centros de atención médica gratuita nacional, en particular en las zonas indígenas", dijo el mandatario, que añadió que el país está construyendo ocho hospitales en zonas clave de la geografía nacional.
Por otro lado, manifestó que Panamá ha logrado reducir el porcentaje de personas que viven con menos de un dólar diario.
El promedio nacional bajó de un 19,6% en el año 1997 a un 12,63% en el 2008, indicó.
El tono general de los discursos del miércoles contrastó con el de los que pronunciaron el martes los enviados de Cuba, Venezuela y Nicaragua, que dijeron que los países ricos no han asumido un compromiso serio en la lucha contra la pobreza y denunciaron la concentración de la riqueza en las manos de unos pocos.