Naciones Unidas.-El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas aprobó hoy una resolución que amenaza con imponer sanciones contra combatientes islámicos del norte de Malí y condena la destrucción de tumbas sagradas en la ciudad antigua de Timbuktú, pero no autoriza una fuerza de intervención.
El consejo advirtió además sobre un agravamiento de la situación humanitaria y el aumento de casos de toma de rehenes por parte de terroristas en la nación del oeste de África.
Demandó la restauración del orden constitucional y el fin de las hostilidades tras un golpe de Estado en marzo que permitió que islamitas vinculados a al-Qaida y rebeldes tuareg tomaran el norte del país.
La resolución también hizo un llamado a los Estados miembros a que ayuden al consejo a poner en una lista negra a cualquiera que esté asociado con al-Qaida.
No aprobó, sin embargo, una fuerza propuesta por la Comunidad Económica de Estados del Occidente Africano (CEDEAO) y la Unión Africana que incluiría 3.200 miembros.