ONU alerta sobre el reclutamiento engañoso de ciudadanos de 29 países para combatir junto a Rusia en Ucrania
- Un informe de Naciones Unidas señala que extranjeros, incluidos dominicanos, salvadoreños y hondureños, habrían sido captados mediante falsas ofertas de empleo y presiones para incorporarse a las fuerzas militares rusas. El organismo pide anular los contratos obtenidos bajo coacción y garantizar el regreso seguro de las víctimas a sus países
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió sobre posibles prácticas de trata de personas vinculadas al reclutamiento de ciudadanos extranjeros para participar en la guerra entre Rusia y Ucrania. Según una investigación de su Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Ucrania, existen evidencias de captación fraudulenta o forzada de personas procedentes de al menos 29 países.
El documento fue presentado este lunes durante la 27.ª sesión plenaria de la Tercera Comisión de la Asamblea General de la ONU. Entre los países cuyos ciudadanos habrían sido afectados figuran República Dominicana, El Salvador y Honduras, además de otras naciones de América Latina, África y Asia.
De acuerdo con los hallazgos, los mecanismos de captación habrían operado mediante redes organizadas que ofrecían oportunidades laborales en Rusia, pero que posteriormente conducían a los reclutados a incorporarse a operaciones militares en territorio ucraniano.
La investigación examinó casos relacionados con ciudadanos de 48 Estados y encontró indicios sólidos de prácticas de reclutamiento irregular en los siguientes 29 países: Azerbaiyán, Bangladesh, Belarús, Bolivia, Brasil, Botsuana, Camerún, Colombia, República Dominicana, El Salvador, Ghana, Honduras, India, Jordania, Kenia, Marruecos, Nigeria, Perú, Filipinas, Sudáfrica, Somalia, Sri Lanka, Tayikistán, Túnez, Turquía, Uganda, Uzbekistán, Yemen y Zimbabue.
Falsas ofertas de empleo y traslado al frente de batalla
El reporte describe un patrón de captación dirigido principalmente a hombres de entre 18 y 60 años que enfrentaban dificultades económicas. Los reclutadores utilizaban redes sociales y agencias informales para ofrecer puestos de trabajo con remuneraciones atractivas en moneda extranjera.
Las ofertas incluían labores civiles como vigilancia, conducción, mecánica, soldadura y mantenimiento en almacenes o instalaciones logísticas. Según la investigación, las propuestas no advertían inicialmente que los trabajadores podrían terminar involucrados en actividades militares.
Una vez que los interesados aceptaban viajar, los intermediarios presuntamente gestionaban los visados y coordinaban itinerarios aéreos con escalas en distintas ciudades internacionales.
Sin embargo, al llegar a Rusia, algunos de los afectados habrían sido despojados de sus pasaportes y teléfonos celulares, para luego ser trasladados a instalaciones militares. Allí, según los testimonios recopilados, fueron presionados para firmar documentos de incorporación redactados en ruso, idioma que muchos no dominaban.
El informe también recoge denuncias de amenazas, agresiones físicas y advertencias de encarcelamiento o deportación contra quienes intentaban negarse a participar o abandonar los acuerdos firmados.
Extranjeros enviados a operaciones de alto riesgo
La comisión señaló que varios de los ciudadanos reclutados recibieron escasa preparación militar antes de ser enviados a zonas de combate en el este de Ucrania. Esta situación, de acuerdo con los testimonios analizados, los expuso a escenarios de alto riesgo en los que se reportaron muertes, desapariciones y capturas.
Entre los casos mencionados figura el del hondureño Wilson Noel Quintero Guzmán, quien relató que viajó a Rusia después de recibir una oferta para trabajar como guardia de seguridad. Según su testimonio, una vez en el país le retiraron sus documentos y terminó obligado a combatir.
Los investigadores atribuyeron responsabilidad a las estructuras de mando militar rusas por los mecanismos de reclutamiento descritos en el informe.
Asimismo, el documento establece una distinción jurídica importante: los extranjeros incorporados formalmente a las Fuerzas Armadas rusas no deben ser considerados automáticamente mercenarios. Su condición de combatientes implica que, cuando corresponda, deben recibir las protecciones contempladas en el derecho internacional humanitario y los Convenios de Ginebra, incluidas las garantías aplicables a los prisioneros de guerra.
ONU pide liberar a los afectados y facilitar su regreso
Ante los hallazgos, la comisión solicitó a las autoridades rusas dejar sin efecto los contratos militares obtenidos mediante engaño o coacción, liberar a las personas afectadas y garantizar que puedan regresar de manera segura a sus países de origen.
Los expertos también hicieron un llamado a los gobiernos de las naciones de procedencia para que reconozcan la posible condición de víctimas de trata de personas de quienes hayan sido captados bajo estas circunstancias y eviten criminalizarlos automáticamente al regresar.
Además, instaron a fortalecer las investigaciones judiciales para identificar y desarticular las redes de intermediarios que presuntamente operan en distintos países para captar ciudadanos con falsas promesas de empleo.
El informe pone de relieve los riesgos que enfrentan las personas en situación de vulnerabilidad económica cuando son atraídas mediante ofertas laborales engañosas y terminan involucradas en conflictos armados fuera de sus países.