Ola de calor
Los ciudadanos de la Capital, la provincia Santo Domingo y otras ciudades del país son afectados por los cambios climáticos.
A veces por las lluvias y otras veces, como ocurre en los últimos tres días, por una intensa ola de calor.
Los efectos inmediatos son visibles. Ante los primeros síntomas, para evitar ahogos, deshidratación y otros efectos asociados, tanto los médicos como los predictores del tiempo aconsejan tomar una serie de medidas preventivas.
La ingesta de agua y otras bebidas hidratantes, de manera constante, es una de ellas. También el uso de ropas ligeras de colores claros y, fundamentalmente, evitar el tráfico a cielo abierto y la exposición permanente al sol.
En otros países, independientemente de las medidas de prevención, se ha reportado la muerte de personas, fruto del intenso calor, con una temperatura que fluctúa entre los 32 y 38 grados Celsius.
La ubicación geográfica del país nos exonera de tener un cambio drástico en la temperatura, pero no podemos confiarnos.
De manera que sería recomendable combatir la intensa ola de calor que nos azota con apego a las recomendaciones y medidas de prevención, sobre todo, hidratando adecuadamente el cuerpo en las horas de sol más críticas.
