¡Oh Democracia!
He querido darle continuidad al tema que ya había presentado: ¿Qué libertad y qué Democracia?, con motivo de la experiencia vivida en el aeropuerto Kennedy de Estados Unidos.
La reflexión en torno a la democracia la tomo de Agustín Contreras Salermo, quien escribió el título: Oh Democracia, en el que afirma: ¡Oh Democracia, cuántos crímenes y guerras se han hecho en tu nombre a lo largo y ancho del universo!.
Algunos gobernantes y políticos pasajeros que no dejan huellas en la historia, pero sí grandes huellas contra sus pueblos, nos hablan en sus poderosos medios de la ventaja de su democracia representativa, occidental y cristiana.
Hay que ver y conocer las verdaderas democracias que se están aplicando en todo el Continente y, sobre todo, en Américas Central y del Sur, caso concreto de Cuba, Venezuela y otras naciones de democracias participativas con el pueblo en las calles y en las tomas de decisiones.
Estas democracias hoy son más que nunca estigmatizadas, vilipendiadas y tildadas una y mil veces de dictaduras y populismo.
Es indudable que estos ejemplos no les convienen a los que se creen dueños del mundo. No son gobiernos y pueblos que se dejan manejar y que entregan dócilmente sus riquezas y sus soberanías.
Se oponen a la deuda externa impagable que asfixia a nuestros pueblos; al ALCA, concretamente al neoliberalismo, un cadáver que las multinacionales norteamericanas pretenden mantener vivo en forma artificial. Nuevos vientos liberadores soplan en el Continente y la propuesta es construir una democracia revolucionaria, en que todos y todas tengan iguales derechos y deberes. Una democracia en la que quepamos todos y todas, no el grupito de siempre.