OEA ve difícil salida a la crisis de Honduras
Washington.- El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, consideró ayer difícil que las partes reanuden el diálogo en Honduras para destrabar los obstáculos surgidos en la implementación del acuerdo, dejando poco margen para el optimismo.
En una sesión extraordinaria del Consejo Permanente, convocada para evaluar la situación en Honduras tras la interrupción del proceso de ejecución del Acuerdo Tegucigalpa-San José, el titular de la Organización de Estados Americanos (OEA) afirmó que no se ve como muy posible retomar un diálogo entre el depuesto mandatario Manuel Zelaya y el presidente de facto Roberto Micheletti.
Insulza aseguró que la solución pasa por la renuncia de Micheletti, para que el Congreso pueda pronunciarse libremente sobre la restitución de Zelaya y allanar así el camino para la creación de un Gobierno de Unidad y la celebración de las elecciones el día 29.
El Gobierno de facto ha pedido a la OEA que envíe una misión de observadores a esos comicios, pero Insulza aseguró hoy que esa posibilidad no se podría ni siquiera considerar.
El embajador de Brasil, Ruy Casaes e Silva, reiteró que el Gobierno de facto está actuando con mala fe".
En tanto el vicesecretario adjunto para el Hemisferio Occidental de EE. UU., Craig Kelly, llegó hoy a Honduras para intentar salvar el pacto que había impulsado Estados Unidos entre el presidente de facto Roberto Micheletti y el depuesto, Manuel Zelaya.
Contra el gobierno Un conjunto de países de la región y también miembros de la Organización de Estados Americanos, como Nicaragua, volvieron a asegurar que no reconocerán el resultado de las elecciones en Honduras si Zelaya no es restituido.