Observadores nacionales

Parece lógico que los observadores nacionales se acrediten en las juntas municipales de las demarcaciones donde trabajarán.

Por ejemplo, si una persona va a observar en Pedernales no debe representarle mayores inconvenientes que se acredite en la Junta Municipal de Pedernales, donde le tomarán sus datos para verificar que no sea activista de un partido político, como establece el reglamento.

Los observadores no pueden exigir el mismo trato que se les da a los delegados de los partidos políticos, pues éstos no requieren ser depurados, ya que su naturaleza es ser representantes de un partido y hacer lo que entiendan conveniente en beneficio de su organización.

Participación y la Junta Central

Lo que sí parecía cuesta arriba era obligar a los observadores de todo el territorio nacional a que se tuvieran que trasladar a Santo Domingo para acreditarse, como originalmente se había planteado, pero corregida esa situación y establecido que sea en las juntas municipales (que es de donde serían los observadores nacionales) no parece que ese debe ser motivo de un nuevo enfrentamiento entre Participación Ciudadana y la Junta Central Electoral.

Francisco Álvarez

Por situaciones pasadas, incluso calificables hasta de hostiles, las relaciones entre la Junta y Participación Ciudadana se enfriaron.

Sin embargo, el actual coordinador de esa entidad, Francisco Álvarez, ha mostrado tener una postura diferente y conciliatoria, sin perder de vista su rol.

Por esta situación se cree que el vocero del movimiento cívico puede ser un buen interlocutor para resolver diferencias de formas dentro del marco de la cordialidad.

No debe haber hostilidad entre los observadores y la Junta, cuando toda la población y los representantes de la sociedad quieren un proceso transparente y pulcro.