Obras de arte invitan a conservar planeta
Santo Domingo.-Con una rica muestra pictórica donde se exhibe como señal de alerta en sus telas la contaminación ambiental y el estremecimiento telúrico que bombardean los titulares noticiosos para informar sobre la salud ecológica del planeta, la rama artística recibe con beneplácito la primera exposición del artista plástico Ángel Haché, quien con su lienzo pasea al espectador por los accidentes de la tierra, al plasmar las profundidades del agua donde mora otro mundo, hasta crear una amalgama multicolor de exuberancia de las plantas.
Enamorado de su trabajo, y catalogado por críticos de arte como una profesión de fe, el artista Ángel Haché pone de manifiesto las riquezas naturales que abundan en el trópico por la atrayente esencia de sus obras, donde laten la vida, la espiritualidad y la emoción.
Haché comentó que aunque ha sido muy tímido para exhibir y dar a conocer sus creaciones, siempre acarició el proyecto de exponer, donde diera a conocer sus pinturas, que no son más que una versión onírica que trasciende el trópico real.
Sensible y profundo
Ahora un Ángel Haché regocijado explica que en esta expresión pictórica hay metáforas reinventando el mundo observable, gracias a una extrema sensibilidad que no obstante nunca descarta el orden.
Felizmente, la nueva pintura del artista es la expresión de su íntima convicción, de sus ideales y de un oficio siempre esmeradamente trabajado.
De acuerdo a la crítica de arte Marianne de Tolentino, lo que se estila es que el expositor tenga un sello que lo identifique en la realización de sus obras, pero que Haché se ha dejado llevar por diferentes formas estéticas que creía más convenientes en la hechura del tema.
En el catálogo de la presentación de la obra destacó, contemplamos una nueva pintura de este gran artista, una expresión pictórica sorprendente para quienes lo desconocen como talento pluridisciplinario, investigador permanente y trabajador incansable.
Ningún otro artista dominicano había sembrado radiaciones atómicas en su memoria creativa para encender y patentizar el valor de una mariposa, la dignidad de un ave del entorno marino, la conciencia material de los corales y los coralinos que Ángel Haché impregnó y ensambló en esta muestra.