Obligados a abrazarse

Fray Máximo Rodríguez, de la iglesia de Las Mercedes, se ha caracterizado por su verbo encendido en cada aniversario del Partido Revolucionario Dominicano o en alguna fecha especial en la que la dirigencia de esa entidad participa en alguna celebración religiosa.

Ayer, durante una misa, obligó, prácticamente, a Miguel Vargas Maldonado, Luis Abinader e Hipólito Mejía a tener que saludarse y abrazarse, con la prédica de que deben abandonar las diferencias y propiciar la unidad como forma de enfrentar al Gobierno, al presidente Leonel Fernández y al Partido de la Liberación Dominicana.

El fray Rodríguez fue reiterativo en precisar que el PRD debe hacer oposición firme y constructiva a los peledeístas, bajo la advertencia de que el país se encamina a un despeñadero. Casi el mismo discurso de los franciscanos, pero el PRD sigue dividido.

Contra reelección

El fray Rodríguez llamó a la población a rechazar la reelección presidencial, entendiendo que otros dirigentes políticos pudieran ejercer la primera magistratura, por lo que se pronunció contra el continuismo en el Palacio Nacional, lo que se ha convertido en tema de debates en las últimas semanas.

Sigue rechazo

Diferentes sectores dentro del Partido Revolucionario Dominicano objetan la propuesta del actual presidente de la entidad, Miguel Vargas, en torno a que el dirigente que gane la candidatura presidencial también sea proclamado como presidente de la organización. Y es que los estatutos perredeístas precisaban que quien dirigía el partido no podía aspirar a la nominación presidencial, por cuya situación Vargas Maldonado ha sido cuestionado por sus principales adversarios dentro del partido blanco.