Washington.-El presidente estadounidense, Barack Obama, transmitió ayer sus condolencias y solidaridad al mandatario francés, Nicolás Sarkozy, por los ataques mortales en Touluse a tres soldados galos, tres niños y un profesor de una escuela judía, según un comunicado de la Casa Blanca.
En una llamada telefónica realizada desde el avión presidencial Air Force One, Obama expresó su solidaridad al presidente Sarkozy, al Gobierno y al pueblo francés por el trágico y no provocado ataque que ha dejado siete muertos en distintos tiroteos.
El presidente Obama recibió positivamente las acciones tomadas por las autoridades francesas en la identificación y localización de un sospechoso de los asesinatos y por los esfuerzos para prevenir nuevos actos de violencia".
En tanto policías antimotines de Francia rodeaban ayer un edificio de apartamentos donde se encontraba un hombre armado que se jactó de poner a Francia de rodillas al realizar un ataque que dejó siete muertos.
Cientos de agentes fuertemente armados aislaron el edificio de cinco pisos en Tolosa donde el sospechoso, Mohamed Merah, de 24 años, se encerró antes del amanecer.
Hacia la medianoche se escucharon tres explosiones y un resplandor anaranjado iluminó el cielo cerca del edificio.
Las autoridades dijeron que el pistolero, un ciudadano francés descendiente de argelinos, había estado en Afganistán y Pakistán, donde dijo haber sido entrenado por al-Qaida.
Merah dijo a los negociadores que mató a un rabino y tres niños en una escuela judía el lunes y a tres paracaidistas franceses la semana pasada para vengar la muerte de niños palestinos y en protesta por la presencia militar francesa en Afganistán, así como la prohibición oficial del uso por las mujeres del velo islámico sobre la cara, se informó.
No tiene remordimientos, salvo el de no tener tiempo para matar más gente y se jacta de haber puesto a Francia de rodillas, dijo el fiscal parisino Francois Molins en conferencia de prensa.
Alrededor de las 3 de la mañana, la Policía intentó detener a Merah, pero se produjo un tiroteo en el que tres agentes sufrieron heridas. Al caer la noche, la Policía cortó la electricidad y el gas en el edificio.