Estados Unidos prometió una exhaustiva investigación de la trágica y chocante masacre ayer de 16 civiles en Afganistán por parte de un soldado estadounidense, incidente que podría socavar el apoyo a la presencia militar de la OTAN en ese país.
Barack Obama telefoneó al presidente afgano, Hamid Karzai, para expresarle su consternación y tristeza.