Obama hace una gira para recaudar fondos electorales
Washington.-El presidente Barack Obama inició ayer una gira de tres días por el liberal tercio oeste de Estados Unidos, donde espera recaudar fondos electorales y aplacar a sus bases más izquierdistas, como parte de su nueva actitud de enfrentamiento belicoso con los republicanos.
Las escalas de ayer, con mítines en Seattle, Hollywood y San Diego, tienen lugar al mismo tiempo que Obama ha cambiado su actitud, de buscar un compromiso con los republicanos en el Capitolio, a meterse personalmente con el presidente de la Cámara de Representantes John Boehner y otros líderes republicanos.
El presidente los ha acusado de obstruccionismo y exigió su colaboración para aprobar cuanto antes un nuevo plan de estímulo de 447.000 millones de dólares, ostensiblemente para crear puestos de trabajo.
Esa nueva actitud combativa ha sido bien recibida por los activistas demócratas, hastiados de lo que consideran la actitud conciliatoria del Mandatario con la oposición en el tema de la reducción de los impuestos y otros apartados, al mismo tiempo que la economía se ha atascado y el desempleo permanece por encima del 9 por ciento.
La gira nacional se produce cuando las encuestas demuestran a una base electoral desencantada con Obama, en particular los negros e hispanos golpeados por una alta tasa de desempleo, y una oposición envalentonada por el movimiento conservador Tea Party".
Anoche, durante un discurso ante el Caucus Negro del Congreso de EE.UU. (CBC, en inglés), Obama pidió la ayuda de los votantes negros en su lucha por la recuperación económica del país.
Quítense las pantuflas. Pónganse los zapatos para marchar, dijo Obama, sofocado por aplausos en el Centro de Convenciones de la capital estadounidense. Obama les pidió, usando tres sinónimos distintos, que dejen de quejarse y lo ayuden a presionar al Congreso por la aprobación de su plan de empleos.
El Mandatario reconoció que mucha gente está desalentada y que la contienda de 2012 será difícil, pero nuevamente acusó a la oposición de ofrecer una lucha ideológica en vez de soluciones a la crisis.
La nueva gira de Obama le ofrece la posibilidad de calmar a sus bases más radicales y más económicamente pudientes mediante una actitud nueva de encuentros personales.
