Nuevos impuestos: Pendiente enjabonada

Juan Martínez

*Por Juan Martínez

El presupuesto sometido al congreso por el poder ejecutivo para el año 2021, marca una tendencia similar a los presentados por sus antecesores, en el sentido de que sean los pobres y la clase media quienes paguemos el alto costo de la corrupción y la impunidad heredada de gobiernos anteriores.

Esta es una pendiente enjabonada que el presidente Luis Abinader debe evitar, si es que quiere sosiego en el gobierno que dirige. Este pueblo está h(j)arto de seguir pagando los platos que otros rompieron y h(j)arto de elegir gobiernos, para que los ricos dirijan.

Según las estadísticas conocidas, los sectores medios y pobres financian con su sudoroso trabajo más del 70% del presupuesto nacional, mientras que los dueños del país acumulan los beneficios de los que trabajan, gracias al andamiaje jurídico/legal que les han aprobado la complicidad de los poderes ejecutivo y legislativo.

Penalizar en el 2021 el salario de navidad con el impuesto sobre la renta, aunque se excluyan los que están exentos por leyes anteriores y que es de RD$34,685.00 mensuales.

Aplicar 174.50 dólares a cada tonelada métrica del gas licuado de petróleo a partir del próximo mes de enero, por igual penalizar con un 3% las compras en dólares a través de las plataformas o las que directamente realicen dominicanos cuando salen del país, constituyen una carga tributaria que no debe permitirse, más cuando el gobierno tiene en sus manos las herramientas para iniciar el proceso de recuperación de todo lo sustraído al erario público en gobiernos anteriores.

Pero además de estas preocupaciones, llama la atención en la propuesta del presupuesto para el 2021, que al congreso de la república le están asignando 7 mil ochocientos diecinueve millones, es decir, 19 millones más que en el 2020, a pesar del clamor para que se eliminen los irritantes privilegios que reciben diputados y senadores. Igual sucede con el Ministerio de Relaciones Exteriores al que se le han asignado para el 2021, 10 mil doscientos siete millones de pesos, es decir, apenas 42 millones menos que en el 2020, aunque resulta complicado entender que para gastos corrientes tiene una asignación superior para el 2021 con respecto al 2020. En este ministerio se han ido por un tubo, cientos de millones de dólares para pago de botellas y creíamos que con su eliminación impactaría positivamente para el presupuesto del próximo año reduciendo dicha partida, pero resulta que no es así.

Se repite para el 2021, lo que ha sido una constante, que mientras para el congreso se asignan 7 mil ochocientos diecinueve millones, cuatro Ministerios juntos como son Deporte, Juventud, Mujer y Cultura, llegan a los 7 mil millones, o sea, casi mil millones menos comparado con la asignación al congreso. De igual manera llama la atención, que, para el Ministerio de Agricultura, las partidas presupuestarias del 2020 y 2021 son similares, cuando resulta un requerimiento urgente destinar mayores recursos para este sector, fuente de vida para miles de familias dominicanas.

Otro aspecto que requiere ser destacado, se relaciona con que la propuesta de presupuesto depositada en el congreso supera el billón de pesos, el más alto de nuestra historia, y que en el mismo se proyecta un déficit significativo, que como ocurre siempre, será cubierto con más endeudamiento. En síntesis, el presupuesto para el 2021, es una continuación de todo lo que hemos criticado en ocasiones anteriores.

Esto nos dice, que los reclamos de la población continuarán y allí debemos estar, como forma de ganar definitivamente, el derecho a vivir en una sociedad con verdadera justicia social.

Reiteramos señor presidente Luis Abinader: los pretendidos nuevos impuestos son una pendiente enjabonada, que la racionalidad y la prudencia deben evitar.