Nuevos aires económicos

En el mundo global hay un vínculo entre las economías de los distintos países. No importa lo que produzcan. No importa lo que compren o vendan.

La República Dominicana, a través de las empresas tradicionales y las que conforman los parques industriales de las zonas francas, entra dentro de las naciones con capacidad para competir y tener un espacio de importancia en ese mercado global con una producción diversificada.

Hay noticias que apuntan a un repunte de la competitividad del país tanto en los mercados de la región como en los que tienen incidencia China y otras naciones asiáticas. Entre esas noticias está la aprobación de cinco permisos que hizo el Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación para favorecer a empresarios e inversionistas que operarán parques industriales en Boca Chica, Barahona, Santiago y Santo Domingo Oeste.

Las inversiones que conoció el país, a través de las primeras zonas francas, apenas se dedicaban a un simple ensamblaje. Hoy en día ha logrado diversificarse. Entre las empresas favorecidas hay una que se dedicará a la producción de medicamentos; otras a la industrialización de la piel que se usa en el interior de vehículos; otras al almacenamiento, empaque y facilidades aduaneras o de importación y exportación.

La inversión es importante no solo por la expansión económica del área, también por el capital comprometido –que ronda los 2,000 millones de pesos- y la cantidad de nuevos puestos de trabajo que generará. Se habla de unos 3,142 nuevos empleos. Son cinco ejemplos que hablan bien y contribuyen a conquistar más y mejores inversionistas para el país.