Nuevas autoridades en la UASD
La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) necesita cambios estructurales.
La más antigua casa de estudios superiores de América está urgida a adecuarse a los tiempos modernos y a las necesidades de nuestro aparato productivo.
Por su condición de estatal y de ser costeada en su totalidad por el Presupuesto de la nación, tiene la responsabilidad fundamental de fomentar carreras socialmente necesarias pero que para universidades privadas no resultan rentables, como son los casos de Pedagogía, Agronomía, Veterinaria, las ciencias puras, así como especialidades que vayan en consonancia con los planes nacionales de desarrollo.
Las nuevas autoridades universitarias tienen el deber de orientar sus acciones en procura de esas necesidades del país.
Los debates académicos de trascendencia no son abundantes en la academia del Estado.
El renglón de la investigación científica escasea.
Los denominados años sabáticos, cuya razón de ser es que los académicos se tomen un tiempo para investigar, se tienen simplemente como unas prolongadas vacaciones.
Las autoridades de la UASD deben estar conscientes de que la misma necesita cambios, nuevos rumbos; dirigentes que se preocupen más allá de las propuestas y los discursos, de hacerla moderna.
Ojalá que las propuestas conocidas puedan cristalizarse.