Nuestra pobreza
Los informes de organismos internacionales sobre la pobreza en países como la República Dominicana apuntan a enfocarse en el problema, no en la causa y las soluciones a corto y mediano plazo.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) tiene diversos organismos y oficinas en el mundo que hacen este tipo de trabajo, apoyándose en investigaciones de campo, encuestas y mediciones en el plano económico.
En el país hay una desigualdad en el desarrollo económico de las distintas provincias que componen nuestra geografía.
Muchas, presentan un cuadro desolador, como Elías Piña, presentada por la ONU como una provincia en el abandono, donde la pobreza y la falta de oportunidades para la juventud van de la mano con la exclusión y la marginalidad.
No tenemos un país con una riqueza que pueda exhibir. Somos los vecinos de una de las naciones más pobres del mundo; y como nación limítrofe tenemos un futuro promisorio que dependerá de las inversiones que hagan las autoridades y del estado de convivencia armónica que podamos diseñar junto con las nuevas autoridades de Haití.
El retrato de pobreza de Elías Piña no es exclusivo de la provincia. Igual que esa ciudad hay otras, con poblaciones pobres, con ciudadanos proclives a abandonar familias, casas y tierras tratando de hallar un mejor destino en los centros urbanos.
La reducción de la pobreza se planifica, constituye una de las principales responsabilidades de los gobiernos. Aunque no la asuman como un reto inmediato, con verdadera voluntad.