Nuestra legislación laboral

Nuestro país tiene una legislación con leyes muy sensibles, pero que datan del siglo pasado.

Códigos completos, incluso, que deben ser revisados por una comisión especial para que el Congreso Nacional pueda pronunciarse al respecto en cuanto a qué se cambia y qué se queda vigente.

Un ejemplo de palpitante vigencia lo tenemos en el Código Laboral. Hace poco voces autorizadas del sector laboral hicieron un llamado muy sensible para que se produzca un diálogo entre las partes involucradas, que son el Gobierno y los sectores patronal y sindical.

En materia laboral hay mucho que ver. Sobre todo por los grandes retos, demandas y aspiraciones que todavía esperan una solución.

Soluciones que deben verse a la luz de un país que requiere de inversiones extranjeras y de inversionistas que necesitan tener las leyes claras y que puedan garantizarles no tanto sus inversiones, sino la permanencia de las garantías plenas en el tiempo.

Hay empresas del área de servicios, incluso, que tienen un régimen de trabajo que incluye laborar los domingos y días feriados.

Una situación que no contempla el actual Código de Trabajo, que lo establece como no laborables, pero no define cuál sería el régimen de compensación cuando se labore como un día normal.

En ese orden hay otros retos, otras zonas sensibles y de gran expectativa en el Código Laboral, cónsonas con el desarrollo del país, impulsado por una economía global que requiere de reglas claras para un mercado en expansión.

A la hora de hacerse la revisión de dicho Código, y cuanto antes mejor, deberá pensarse en preservar las conquistas adquiridas; y, sobre todo, proteger al sector más débil: los trabajadores.