Noviembre, mes de las ofertas

En noviembre el pueblo dominicano está acostumbrado a recibir una importante cantidad de ofertas, que normalmente constituyen promesas de que recibirá con puntualidad todo lo que antes no había recibido.
Las ofertas llueven tanto del sector público como privado. En ese festival de ofertas entran los políticos, a través de importantes carteras del Estado, los diputados y senadores que se reeligen o corren por un primer periodo en el Congreso, los ayuntamientos, que ofertan calles limpias y asfaltadas, bien iluminadas.
No hay mejor época del año para ofertar que habrá servicio de energía permanente. Adiós a los apagones, hasta que pasen las festividades de enero del año 2010; y amplía el menú de ofertas de los organismos de seguridad.
En noviembre se promete que habrá en las calles más agentes de la Policía Nacional para velar por la seguridad ciudadana; igual oferta se hace para la vigilancia en las carreteras y que no haya exceso en la ingesta de bebidas alcohólicas para evitar accidentes o muertes innecesarias durante el feriado de diciembre.
No tarda en anunciarse que habrá un mayor control en la venta de fuegos artificiales. Una medida muy respetada en la pasada temporada, y que merecerá las garantías de las autoridades de que también en esta oportunidad habrá un control absoluto en la venta y expendio de los mortales fuegos artificiales. En fin, con el mes de noviembre se abre la temporada de ofertas, que si se mantuvieran durante todo el año tendríamos, en poco tiempo, un país encaminado hacia su desarrollo.