Se trata de Draco, un medicamento desarrollado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) de Estados Unidos que podría convertirse en la nueva panacea contra enfermedades como el VIH o la gripe H1N1.
En sus primeros resultados ha sido capaz de eliminar 15 tipos de virus en laboratorio, y en 11 de ellos no ha presentado efectos secundarios en las células sanas.