Viernes, 15 de febrero, 2019 | 9:43 pm

Nobel de Química para tres científicos por su trabajo sobre reparación del ADN


The portraits of the co-winners of the Nobel Prize in Chemistry 2015 (L-R) Sweden's Tomas Lindahl, Paul Modrich of the US and Turkish-American Aziz Sancar are displayed on a screen during a press conference on October 7, 2015 at the Royal Swedish Academy of Sciences in Stockholm. Sweden's Tomas Lindahl, Paul Modrich of the US and Turkish-American Aziz Sancar won the Nobel Chemistry Prize for work on how cells repair damaged DNA.     AFP PHOTO / JONATHAN NACKSTRAND
The portraits of the co-winners of the Nobel Prize in Chemistry 2015 (L-R) Sweden's Tomas Lindahl, Paul Modrich of the US and Turkish-American Aziz Sancar are displayed on a screen during a press conference on October 7, 2015 at the Royal Swedish Academy of Sciences in Stockholm. Sweden's Tomas Lindahl, Paul Modrich of the US and Turkish-American Aziz Sancar won the Nobel Chemistry Prize for work on how cells repair damaged DNA. AFP PHOTO / JONATHAN NACKSTRAND


Estocolmo.- El Nobel de Química fue otorgado el miércoles al sueco Tomas Lindahl, al estadounidense Paul Modrich y al turco-estadounidense Aziz Sancar por su trabajo sobre el mecanismo de reparación del ADN, que puede conducir a nuevos tratamientos contra el cáncer.

Los tres fueron premiados por “haber ‘cartografiado’, a nivel molecular, cómo las células reparan un ADN dañado y preservan la información genética” lo que puede ayudar a “desarrollar nuevos tratamientos contra el cáncer”, dijo el jurado sueco.

El ácido desoxirribonucleico (ADN), es una macromolécula biológica que contiene toda la información genética (genotipo) que permite el desarrollo y el funcionamiento de los seres vivos.

El trabajo de los tres laureados “ha proporcionado conocimiento fundamental sobre la manera en que funciona una célula viva y es, por ejemplo, utilizada para desarrollar nuevos tratamientos contra el cáncer” indicó la Academia Sueca de Ciencias.

El ADN puede ser agredido a lo largo de la vida, y presentar lesiones que provocan mutaciones responsables de cánceres y de la aceleración del envejecimiento.

Lindahl, de 77 años, había establecido a principios de los años 1970 que, al ritmo en que el ADN se degrada, el mundo y la vida en la tierra tal como los conocemos no podrían existir.

En consecuencia, dedujo que el ADN debía tener necesariamente un medio para repararse.

Y “descubrió un mecanismo molecular, llamado de reparación por escisión de base, que obstaculiza permanentemente la degradación de nuestro ADN”.

Sancar, de 69 años, ‘cartografió’ otro proceso de defensa contra los ataques, llamado “reparación por escisión de nucleótidos”, o NER según su acrónimo en inglés, crucial para preservar nuestro patrimonio genético.

En fin, Modrich, nacido en 1946, “demostró cómo la célula corrige los errores que se producen en la replicación del ADN durante la división celular”.

Así, las deficiencias de este proceso de corrección son, por ejemplo, responsables de una variedad de cáncer de colon transmitida de forma hereditaria.

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