No ven noticias

Desde una fecha incierta, digamos que desde que empezaron a proliferar las cámaras de seguridad en colmados y otros negocios, casas de familia y hasta en los postes del tendido eléctrico, seguirle los pasos a una persona o a un vehículo de motor a través de las calles y avenidas en cualquier ciudad no es demasiado complicado.

A esto hay que agregar las cámaras instaladas en automóviles, y los teléfonos usados por algunos, a pie o montados, para grabar cuanto suceso se encuentran en su camino. Juntos, cámaras de seguridad y teléfonos, son aprovechados por los investigadores de la Policía para darle seguimiento a los malandros que cometen fechorías con la cabeza cubierta con gorra o capucha y sin embargo de todos modos son atrapados.

Si alguien lo duda que le dé una mirada a un raro asalto ocurrido en una sucursal bancaria de la interesección de la avenida Luperón con Olof Palme, en el Distrito Nacional, día 3 de junio de 2024.

A quienes asaltaron una joyería la semana pasada en Cristo Rey, del Distrito Nacional, y a los que robaron en un colmado en Navarrete, también la semana pasada, los han cogido. Entran en esas porque, definitivamente, no leen, ven ni oyen noticias.