- Publicidad -

No todo es color de rosa

En todo este universo de pensamientos positivos, mensajes de empoderamiento y de autoayuda, siempre echo algo de menos.

Nadie habla de una realidad: cuando uno no puede controlar las cosas y tiene que aguantar y aceptar hasta que esa situación acabe porque, por mucho que uno quiera, que uno luche o que uno haga… No tiene la solución en sus manos.

Seguramente muchos no estarán de acuerdo con esta afirmación y pensarán que siempre hay algo que se pueda hacer o, en su defecto, si algo te afecta y no lo puedes resolver, mejor retirarte o quitarlo de tu vida. Pero resulta que eso queda muy bien sobre papel, pero la realidad es muy diferente.

Creo que es importante formar y reforzar la capacidad de resiliencia, de ser capaces de aceptar y manejar aquello que no podemos controlar y que, por una razón u otra, no podemos desechar.

Eso también nos ayuda a entender que hay que luchar por las cosas antes de simplemente tirar la toalla ante el primer contratiempo. La vida no es color de rosa, no todo sale ni es como lo pensamos o soñamos, y precisamente por eso hay que tener la fuerza interior para poder enfrentar esos malos momentos que, como digo, aunque no dependan de nosotros, no podemos simplemente obviarlos.

Lo que quiero decir es que no se puede creer en todos esos mensajes que dicen que tú eliges tu propio destino y vida. Muchas veces esto te llega sin avisar y hay que estar preparados porque, si no, a la mínima de cambio, tiramos la toalla, no luchamos, no somos capaces de manejar emocionalmente lo negativo que nos rodea, nuestro grado de frustración es mínimo y pensamos que todo es culpa de los demás. Necesitamos eso en nuestro bagaje emocional para crecer.

Etiquetas

Artículos Relacionados