No solo de política

El país hizo un extraordinario ejercicio democrático a la hora de conocer argumentos en favor o en contra de unificar las elecciones congresuales y municipales con las presidenciales, dentro de seis años; y finalmente, tras ejemplares y aleccionadores debates, se llegó a una solución.

El remedio, con la fórmula ganadora, consistía en poner fin, o por lo menos frenar, al ímpetu de los movimientos proselitistas a favor de determinados candidatos o aspirantes, pero a pocos días de conocerse los resultados definitivos de las pasadas elecciones vemos que el mal no está muy controlado.

La idea era que todos, desde el Gobierno y los partidos políticos, tomaran un tiempo para trabajar por el país, el desarrollo y el avance en el fortalecimiento de las instituciones que, de una u otra forma, con el concurso de la sociedad civil, aportan con sus ideas y trabajo para consolidar a la República Dominicana como Estado, nación, y como pueblo.

Son tres instancias en las que se congregan todos los dominicanos, incluidos los políticos, funcionarios, los empresarios, ciudadanos, empleados y el pueblo, en sentido general. Todos tienen en común que necesitan el sosiego que ofrece el tiempo ajeno a la política y los proselitismos partidarios.

La inteligencia de los partidos y la sociedad civil deben trabajar para evitarle al país el inicio de un proceso político madrugador. Esta vez para escoger candidatos a la Presidencia de la República. Hay procesos más fundamentales, que aportan más al fragor del silencio y que ayudan de manera poderosa al desarrollo económico del país. No solo de política vivimos los dominicanos.