No one is left behind
Algunos políticos son expertos aplicando aquella frase de que en política, las esperanzas son mejores que los resultados o lo que es lo mismo, mientras te mantenga a la expectativa, harás todo por mí, pero una vez que lleguemos a nuestra meta, podría no agradarte el desenlace.
Tradicionalmente, una de las quejas más socorridas de los que militan en la política es que cuando se conquista el poder, los compromisos contraídos no son cumplidos. Se populariza con la frase desde que llegan se olvidan de uno. Ciertamente eso sucede y de hecho, la animadversión de muchos votantes que deciden no acudir a las urnas tiene base, entre otras cosas, en esa percepción. El carguito personal ofrecido o el problema de la comunidad, son olvidados.
Esas prácticas no menos que aborrecibles deben ser erradicadas del ejercicio político consciente.
Alguien diría que el político tiene que prometer (lo cual es cierto) pero también habría que decir que todo tiene su límite, y que la creación de falsas expectativas puede ser un boomerang.
Una línea definida de acción envía el mensaje correcto a los electores, esa línea de acción debe ser definida meses antes del día D.
Todo el que está atento a un proyecto político observa, vigila y evalúa la forma en que se conduce ese conglomerado y, de esa forma, edifica su percepción sobre cómo podría ser un futuro gobierno encabezado por sus integrantes. Sobre todo, se fija como se trata a sus miembros y entre ellos, a aquellos que se han ganado algo muy escaso en las lides partidarias: Respeto.
Sólo Dios sabe en qué marasmo se encontraría el PRD hoy, si un hombre poquito hubiera estado al frente de la comisión organizadora de la convención. La decisión, carácter y rectitud asumidos, asemejan la del soldado encargado de proteger su bastión; soporta las andanadas pero no cede. El batallón comandado por él resistió el bombardeo y lo más irónico es que era friendly fire.
Es por ello que seguir adelante y no reconocer ni desagraviar a aquellos que, cumpliendo su deber, hicieron lo correcto en su preciso momento, es incorrecto.
Más que proclamar un candidato, es importante proclamar que prevalecerá la integridad, el decoro y la honradez.
Si hay algo que se le reconoce a las fuerzas militares norteamericanas es su lealtad de unos con otros. Si por alguna razón alguien queda atrás, se despliegan los esfuerzos necesarios hasta encontrar los que faltan.
Recordando al brillante actor Tom Hanks en mi preferida y memorable película Saving private Ryan me uno al coro de voces que reclama un desagravio y reconocimiento público a los miembros de la comisión organizadora de la pasada convención del Partido Revolucionario Dominicano.
Nadie queda atrás No one is left behind