No se puede ser pesimista, pero los vaticinios de que las cosas se pondrán cada día más difíciles a los dominicanos no pueden ser peores.
A partir de hoy se sabrá quién tiene más agallas y astucia para sobrevivir o mantener su estatus económico y social, que sin duda, se verá deteriorado por el incremento de los impuestos y la creación de otros a productos de primera necesidad que antes estaban exentos.
En el caso del deporte, el Ministerio parece, de acuerdo a las últimas informaciones, que seguirá su política de aunar esfuerzos para colocar a las escuelas como el sostén primordial del sector. Pero que nadie se lleve a engaños, porque a pesar de todo lo que se diga, será un año difícil, reitero, sin querer ser pesimista.
Habrá por necesidad que alargar los recursos a como dé lugar.
Retomando el deporte, otro aspecto que se prometió y quedó corto en 2012 fue la recuperación de los diferentes complejos deportivos, cuyo deterioro es una verdadera vergüenza.
Es de esperar que en 2013, ese objetivo sea prioritario, que no se quede en simples comunicados y declaraciones , método preferido para engatusar al pueblo.