No me acostumbraré al desorden

http://eldia.com.do/image/article/15/460×390/0/23DFF5A9-7579-4E68-A5B7-DDA5AD41BE66.jpeg

Vivo en un país donde los empresarios, políticos y la gente común hacen lo que quieren, o sea que estamos viviendo en un perfecto desorden.

No me acostumbraré a que los políticos de turno se hagan ricos de la noche a la mañana desfalcando unos pocos lo que es de todos, que destinen más dinero en darles exoneraciones a los empresarios, que lo tienen todo, siendo esta cantidad mayor que el subsidio que se le da a los pobres, y tener que escuchar las quejas de estos en contra las migajas que reciben los marginados.

No me acostumbraré a que la ley en nuestro país solo se aplique a los que no tienen suficiente dinero para comprar jueces, militares y gente del gobierno y hasta migración para salir y disfrutar su dinero en otro lado.

No me acostumbraré a que me den cuatro horas de apagones y luego cuatro horas de luz y la factura llegue más alta. Pero, a todo esto ver que todos van y pagan normalmente como si no se dieran cuenta que lo están estafando.

No me acostumbraré a que el transporte en sentido general sea un caos y a tantos accidentes por la falta de prudencia y conocimiento de manejo y lo que es inaudito, las licencias de conducir son un intercambio de quinientos pesos, para no tomar el examen que le permita a un ciudadano tomar un volante, o sea cualquiera tiene una.

No me acostumbraré a que la gente tire la basura en las aceras de cualquier avenida como si fueran vertederos o lo que es peor, como si al igual que a los políticos tampoco le duele su país.

No me acostumbraré a ver tantos padres y madres irresponsables que hacen de todo menos investigar lo que hacen sus hijos al salir de las escuelas y la universidad, y hablando de esto porque no se regulan los colmados, las fiestas y las bebidas alcohólicas en los alrededores de los centros educativos?

No me acostumbraré a que los políticos hagan sus arreglos, ignorando a la sociedad y negociando sus fraudes porque todos son iguales.

Y ya para terminar, no me acostumbraré a que la gente -sabiendo todo lo que se hace, cómo se hace y quién lo hace- simplemente prefiera quedarse aislada, como sordos, mudos, indolentes e incapaces de alzar su voz, para solo decir la frase de conformidad que se ha vuelto más común en los últimos tiempos:

“Y qué podemos hacer?” o simplemente, “esto no lo arregla nadie”.

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.