Ni sordo, ni ciego, ni mudo. Ok.

Hugo López Morrobel
Hugo López Morrobel

El deporte dominicano, en términos generales, necesita con urgencia la integración de elementos fundamentales para que a corto, mediano y largo plazo, se puedan obtener resultados acordes con las capacidades de atletas, técnicos, entrenadores y dirigentes.

Para la materializar los objetivos deseados, hay que cumplir a rajatabla con una programación y una planificación, que en la casi totalidad de los casos, ha estado ausente en los organismos que deben dar los pasos pertinentes para lograr resultados tangibles.

A nadie le cabe la menor duda de que existe una ausencia de planificación en todas las estructuras del deporte.
Sus principales mentores, desconocen los pasos adecuados y correctos a dar, para salir a flote en aspectos, muchas veces elementales.

Ese “analfabetismo” impera en las principales estructuras del deporte nacional, pero ni siquiera a los principales protagonistas del sistema, parece que les importa un comino.

Nadie ha expuesto con seriedad sobre los planes que se deben implementar para superar los tantos equívocos cometidos por décadas.

Y todo indica, de acuerdo a las opiniones de luna gran cantidad de dirigentes, de que seguirán aplicando programas ya superados, dado que no existe una clara conciencia de que se req uiere con urgencia, un cambio radial del sistema vigente.

Las elecciones del Comité Olímpico están a ley de unos dos meses, pero esos comicios, sin importar el candidato o grupo ganador, no producirán cambios mínimamente significativos, dado que los aspirantes todos, son los mismos desde hace décadas.

Y ante esa realidad, nadie debe ilusionarse de que, tras décadas al mando, de la noche a la mañana, cambiarán el espectro que los sustenta.

Sobre el autor

Hugo López Morrobel

Hugo López Morrobel es un destacado periodista deportivo dominicano que, aunque inició su formación en Ingeniería Electromecánica en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, encontró su verdadera vocación en el periodismo. Su carrera comenzó en Radio Televisión Dominicana a finales de la década de 1960, cuando, por casualidad, se le asignó cubrir deportes en ausencia de otro periodista.