Martes, 21 de mayo, 2019 | 6:41 am

Nepotismo



Si la oposición andaba buscando un tema para realmente incordiar al gobierno y al PLD, creo que lo encontró con el nepotismo.

Contrario a tantas otras denuncias sin base o inefectivas, esta vez hay naiboa. Los debates científicos requieren hechos y datos comprobables; en las discusiones emocionales basta esgrimir sentimientos o creencias sin fundamento. Señalar a los nepotes con nombres y apellidos, puestos y salarios, no deja lugar a opiniones; distinto a cuando algún pavo real dice “este es el gobierno más corrupto del mundo”.

La práctica de que gente poderosa, especialmente en el gobierno, favorezca a parientes incapaces, con empleos (¡o sueldos sin trabajar!) o contratos jugosos, es tan vieja como la humanidad.

Nuestros censores gringos la conocen bien: Trump emplea a Ivanka (hija) y Kushner (yerno) en la Casa Blanca; Woodrow Wilson tuvo un yerno racista como ministro del Tesoro; Adams, presidente tras Washington, puso al hijo como sexto presidente… Hay excepciones, como los hermanos Kennedy. Aquí necesitamos aprender a valorar la meritocracia y castigar los ilícitos por nepotismo.

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