Navidad sin excesos

Las compras de regalos y los preparativos de los festejos de Navidad hacen que las calles y las tiendas se vean muy pobladas.

Todavía faltan varios sueldos, el último del sector privado y el salario de cierre de año que entrega el Gobierno a sus empleados.

Eso quiere decir que todavía estamos a tiempo para hacer una práctica de ahorro. El dinero extra que reciben cientos de miles de dominicanos no hay que destinarlo, injustamente, al derroche y la celebración de temporada. Sería recomendable que cada dominicano piense en el día de mañana y ahorre una parte del dinero recibido.

No tenemos, lamentablemente, una cultura arraigada del ahorro. La espera de los sueldos de Navidad crea muchas expectativas. Hay compromisos que se honran con ese dinero, pero también hay que pensar en los compromisos de principios de año, que muchas veces llega y encuentra a muchos hogares dominicanos con las arcas vacías.

Tenemos, sí, una cultura de alegría, de música a todo dar, de tragos comedidos y desmedidos. Ya se ha dicho que somos dados a hacer fiestas por cualquier motivo y en cualquier lugar. Mesura y comedimiento son dos palabras fuera de uso en Navidad, y no puede ser.

Estamos a tiempo para empezar un periodo de fiestas, pero con sosiego y precaución. Hay que celebrar, pero invitamos a hacerlo con cautela, con tacto y comedimiento.

Pensando en ahorrar algunos pesos. Nunca es aconsejable echarse a la celebración y el gozo ciego en la Navidad y fiestas de fin de año e inicio del venidero. Eso quiere decir que sin caer en excesos y gastos lamentables, se puede compartir con la familia, juntos en reflexión y unión hogareña.