“Nos salvamos de milagro”: Narciso de la Cruz pierde sus enseres tras inundaciones en Los Alcarrizos

Él y su hermana tuvieron que refugiarse en la azotea de la casa durante la madrugada, mientras ocurrían las inundaciones por las lluvias

Narciso de la Cruz, así como otros vecinos, sacaron los colchones y otros ajuares que se les dañaron por las fuertes lluvias que inundaron sus hogares. Alexis Monegro.
Narciso de la Cruz, así como otros vecinos, sacaron los colchones y otros ajuares que se les dañaron por las fuertes lluvias que inundaron sus hogares. Alexis Monegro.

Santo Domingo.- “Nos salvamos de milagro”. Con esa frase resumió Narciso de la Cruz, lo vivido la madrugada del miércoles cuando las inundaciones provocadas por las fuertes lluvias afectaron su casa en el sector Nuevo Amanecer, en Los Alcarrizos.

Residente desde hace 43 años en esta comunidad de Los Alcarrizos, aseguró que nunca había visto una situación similar.

Recordó que la lluvia no daba tregua y que ya él y su hermana, quien vive al lado, temían lo peor por la cercanía de sus viviendas al río Lebrón.

El sonido de una mesa que se volteó fue lo que lo despertó, dándose cuenta, cuando se paró, que ya el agua había empezado a entrar en su casa.

Narciso de la Cruz narra la situación vivida la madrugada del miércoles cuando su casa quedó anegada.
Narciso de la Cruz narra la situación vivida la madrugada del miércoles cuando su casa quedó anegada.

Una noche de desesperación

En ese momento, siendo las 3:00 de la madrugada se dispuso a llamar a su hermana, cuando ya el agua le daba por la cintura. En este punto ya la corriente del agua hacia presión a la puerta de la casa de su hermana, lo que dificultó por un momento que pudiera abrirla, pero finalmente, lo lograron.

Por la rapidez con la que subía el agua, narró que buscaron una parte alta, donde pasaron la noche hasta que bajó la intensidad del río.

Subimos por una escalera a la azotea y ahí amanecimos; si no hacemos eso, no sé qué hubiera pasado”, sostuvo Narciso.

Desde la azotea, observaron cómo la corriente arrastraba todo a su paso. “Una hielera de un colmado y una puerta se la llevó el río. Todo se lo llevó el agua”, dijo.

Personas recolectaban en un camión los enseres del hogar que resultaron dañados con las inundaciones.
Personas recolectaban en un camión los enseres del hogar que resultaron dañados con las inundaciones. Alexis Monegro.

Narciso lo perdió todo

Al amanecer, Narciso se enfrentó a una escena devastadora, pues en su hogar todo lo dañó el agua.

“En mi casa no hay nada. No hay lavadora, no hay cama, no hay estufa, ni tanque”, afirmó.

Detalló que desde temprano comenzó a sacar los escombros y objetos dañados hacia la calle, en un intento por limpiar, aunque reconoce que ya nada sirve.

“Tengo dos días que no duermo. Desde anoche amanecí sacando todo eso para botarlo”, manifestó De la Cruz señalando su vivienda ubicada en el kilómetro 18 de la autopista Duarte.

A pesar de la pérdida total, Narciso encuentra consuelo en haber sobrevivido. “Lo material se puede comprar, pero la vida no la compra nadie. Gracias a Dios estamos vivos”, expresó.

Equipos se encontraban este jueves removiendo escombros y basuras en el río Lebrón en Nuevo Amanecer, luego de las inundaciones. Alexis Monegro.
Equipos se encontraban este jueves removiendo escombros y basuras en el río Lebrón en Nuevo Amanecer, luego de las inundaciones. Alexis Monegro.

Cabe destacar que las autoridades realizaron un levantamiento ayer en la zona donde hubo afectados por las inundaciones y se mantenían trabajando la mañana de este jueves en la remoción de escombros. Sin embargo, la incertidumbre sigue presente para quienes, como Narciso, deberán empezar de cero.

Sobre el autor

Yamer Javier

Periodista especializada en la fuente de salud. Máster en Comunicación Estratégica y Relaciones Públicas,