Muhammad Alí mostró todo su poder con los puños y la boca - El Día Deportes

Muhammad Alí mostró todo su poder con los puños y la boca

Muhammad Alí mostró todo su poder con los puños y la boca

Muhammad Alí conecta un recto al rostro de George Frazier durante una de sus peleas en defensa del título mundial.

LOUISVILLE, ESTADOS UNIDOS.-“Yo no tengo problemas con los vietcong. Ningún vietcong me ha llamado nigger (negro)”. Esto bastó a Muhammad Ali para ser condenado casi al olvido el 28 de abril de 1967, en que casi acaba su carrera de boxeador.

Esta semana hace 53 años exactos cuando Ali se rebeló al negarse a ser reclutado y cumplir con el servicio militar en la Guerra de Vietnam.

Pero la historia de rebeldía y valentía de Cassius Clay, bautizado como Muhammad Ali, comenzó desde su nacimiento el 17 de enero de 1942 en Louisville (Kentucky), donde los pleitos raciales eran el pan de cada día.

Alí murió en 2016 afectado por el mal de Parkison en Arizona.

Desde niño aprendió a luchar para superar las injusticias, los prejuicios y la discriminación racial.

Su amor al boxeo nació a los 12 , cuando lo asaltaron para quitarle su bicicleta y el policía que recibió su denuncia, que era entrenador, le aconsejó aprender a pelear ya que ese no iba as enfrentar eso.

Seis semanas después Clay ganó su primer combate aficionado. Y de ahí en adelante comenzó a oírse en todos lados hasta convertirse en El Más Grande.

Su nombre original, Cassius Marcellus Clay, se lo pusieron como tributo a un granjero blanco que liberó a los cuarenta esclavos que heredó de su padre. Pero el nombre de Muhammad Ali lo convirtió en leyenda..
Ganó el título semipesado en los Olímpicos de Roma en 1960 y después, ya comoprofesional, su carrera creció vertiginosamente: 19 triunfos en 19 peleas, 15 de ellos por nocaut.

El triunfo ante Liston
El 25 de febrero de 1964 en Miami, Clay derrotó a Sonny Liston por KO. técnico en el sexto y se coronó campeón de los pesados de la AMB, el CMB, y de la Comisión Atlética de Nueva York (NYSAC).

En medio de su festejo en el ring gritó: “¡Soy el más grande!, ¡Soy el más grande!”. Y lo gritó tanto y tan alto que no solo se lo creyó el, sino que lo demostró, e hizo célebre la frase flota como mariposa, pica como abeja” o la de “mis manos no pueden golpear lo que mis ojos no ven”, sorprendió al anunciar que se había convertido a “la Nación del Islam”, y que su nuevo nombre era Muhammad Ali -que significaba ‘el Amado de Dios’-, porque Cassius Clay, según él, era un símbolo de la esclavitud.

A partir de ahí, Ali defendió nueve veces el título: desde la revancha con Liston, en mayo de 1965, hasta la pelea con Zora Folley, en marzo de 1967.
Pero el Gobierno le tenía otros planes, al exigirle, que se integrara al ejército y combatiera en Vietnam, acción a la cual se negó.

Ali venía postergando en apelaciones su enrolamiento y su postura en contra de la guerra fue mal vista en una sociedad que lo tildó de traidor, antipatriota y como un negro que reinaba en un deporte inventado por blancos.

Ese 28 de abril de 1967 el Tribunal Supremo le negó un nuevo aplazamiento, y Ali se presentó al centro de entrenamiento del ejército en Houston sin saber lo que le esperaba.

Se negó a alistarse
El alistamiento completaba al dar un paso al frente cuando anunciaran su nombre, pero Ali no lo dio y se quedó en silencio.

En castigo por negarse a ir a, además de quitarle sus títulos, fue sentenciado a cinco años de prisión y le prohibieron boxear por tres años.
Tres años, dos meses y tres días después de coronarse campeón, Ali, de 25 años, era enviado al ostracismo. El veredicto dividió a la sociedad entre partidarios y detractores de ‘El Más Grande’.

Durante el tiempo en que estuvo preso todo cambió. Hubo protestas en contra de la Guerra de Vietnam y varió la opinión de los estadounidenses que comenzó a entender a Ali y después lo convirtió en ídolo y en figura influyente de toda una generación.

En septiembre de 1970, después de tres años y cinco meses en prisión, un juez federal de Texas revocó la sanción que recibió Ali por considerarla “arbitraria e irrazonable” y la misma comisión que le arrebató sus títulos le otorgó de nuevo la licencia para boxear.

Ali volvió a un ring con 28 años y un récord de 29 victorias con 22 nocauts. Y regresó también más hablador. “Soy el más rápido, el más rudo y el más lindo”, repetía una y otra vez en medio de los aplausos de un público que lo amaba.

No le importaron los años que vivió en prisión, Ali subió a los cuadriláteros para recuperar lo que era suyo. Y sí que lo consiguió.
Protagonizó peleas memorables con el argentino Oscar ‘Ringo’ Bonavena en 1970 en Nueva York, o ante George Foreman el 30 de octubre de 1974, en Zaire, en la denominada The Rumble in the Jungle (La pelea en la selva) donde recobró el título de la AMB y el CMB.

Combate ante Frazier
Y ni qué decir de Thrilla in Manila (Suspenso en Manila), la tercera y última pelea ante Joe Frazier por el título mundial pesado, para definir al campeónen Filipinas, el 1 de octubre de 1975, y a más de 40 grados.

Ese mismo año, en su autobiografía, Ali contó que después de regresar a Louisville lanzó su medalla de oro desde un puente del río Ohio por la rabia que sintió cuando le negaron su entrada a un restaurante por ser negro. En los Olímpicos de Atlanta de 1996 recibió una presea dorada de reemplazo.

Ali tuvo récord de 56 victorias con 37 nocauts, perdió cinco y ganó tres títulos de pesos pesados.
Se retiró en diciembre 11 de 1981, pero desde 1980 ya tenía síntomas de Parkinson. Tuvo nueve hijos y falleció el 3 de junio de 2016 a los 74 años,en Scottsdale, Arizona. Sin duda, el más grande.

Algo más

— Rebelde con causa
Alí se convirtió en una héroe para las minonías cuando se lanz’ a una lucha abierta y sin tregua, en contra de las fuerzas más conservadoras de Éstados Unidos, al negarse a combatir en la guerra de Vietnam



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EFE

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