Motores o motocicletas
Los motores o motocicletas, vehículos impulsados a motor de dos ruedas, se han convertido en el terror del ciudadano, ande este conduciendo un vehículo, o a pie, ya que ellos no respetan calles ni las maltrechas aceras.
Las moto como comúnmente se les conoce, son en su inmensa mayoría conducidas por desaprensivos, sin el entrenamiento debido, que por desgracia en demasiadas ocasiones andan por las calles de Dios sin licencias ni seguro y desprovistos siquiera de cascos, la más elemental protección. Y cuando portan el casco, es casi siempre en el timón, cual adorno, alegando que en la cabeza ¡causa mucho calor!
Las motos se dividen en varias categorías, según el oficio de quien las conduce: los delivery, los motoconchos, los mensajeros y los bandidos.
Los delivery se caracterizan por ser los más temerarios, fascinados con tomar las calles en sentido contrario, procurando siempre acortar distancia y tiempo, sin cuido por el conductor que anda en su vía, o el peatón caminando la acera o cruzando la calle.
Los motoconchos son algo más rescatados, ya que llevan uno, dos, tres o más pasajeros que se desempeñan al amparo de las enormes deficiencias del transporte y el pretexto de que ejercen un oficio útil a la sociedad.
Los mensajeros, usualmente los mejores entre el desastre que representa esta clase, son arriesgados en el tráfico, tejiendo su camino entre los vehículos en fila, sin respetar el que se rebasa por la izquierda, ya que toman el camino más sinuoso con tal de no usar los frenos.
Finalmente están los bandidos, sean estos ladrones o sicarios, terror de la sociedad.
Estas cuatro categorías, unas más peligrosas que las otras, constituyen parte importante del desorden social del país y sin cuya remediación nunca habrá paz ni orden en las calles.