Santo Domingo.- Luis Molina Achécar, presidente del Banco BHD, planteó que es urgente hacer una reforma del sistema educativo dominicano con el propósito de formar buenos profesionales y técnicos que, a su vez, sean buenos ciudadanos.
El expositor en el almuerzo de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (AMCHAMDR) sostuvo que la formación debe ser integral, de manera que el capital humano no se limite a las capacidades requeridas para el trabajo, sino que también incluya valores, principios y comportamientos ciudadanos.
Expresó que desde 2013 hasta la fecha, el Estado ha destinado más de 50,000 millones de pesos al sistema educativo. Sin embargo, los resultados alcanzados no corresponden con esa inversión.
Apuntó que los resultados de la educación han sido una frustración nacional.
Molina Achécar vinculó la reforma educativa con la necesidad de elevar la productividad del país, al señalar que esta determina el nivel de vida de la población y constituye un elemento fundamental para sostener el crecimiento de una nación.
Explicó que la productividad no depende únicamente de la inversión en tecnología y de las capacidades técnicas, sino también de componentes culturales, debido a que la cultura condiciona las conductas y los comportamientos.
El capital humano, sostuvo, no es solo un recurso laboral, sino un proceso que se construye en las escuelas, las universidades y, de manera decisiva, en las empresas.
En ese contexto, señaló que la productividad constituye un elemento central para sostener el crecimiento de una nación, debido a que permite alcanzar un alto nivel de vida, salarios atractivos y un rendimiento adecuado para el capital.
Molina Achécar citó al economista Michael Porter, quien en su libro La ventaja competitiva de las naciones sostiene que las condiciones macroeconómicas, políticas, legales y sociales son necesarias para crear riqueza, pero no son suficientes.
De acuerdo con lo expuesto, la riqueza se genera en la economía a partir de la capacidad y eficiencia de las empresas, mientras la competitividad tiene como elemento central la productividad.
El expositor también destacó el papel del capital social, asociado a los valores, comportamientos, normas, principios y creencias compartidas por los grupos sociales. Estos elementos condicionan la conducta y la forma en que interactúan los ciudadanos.
Señaló que la confianza ocupa un lugar central en el capital social y en la convivencia, debido a que permite establecer acuerdos y relaciones entre los ciudadanos. A esto se suman la ética y la calidad institucional como elementos necesarios para sostener el desarrollo.
Molina Achécar citó experiencias de países como Corea, Singapur, Alemania y Japón, en los que el desarrollo económico estuvo acompañado por procesos de educación cívica y formación ciudadana.
También hizo referencia al artículo 38 de la Constitución dominicana, relativo a la dignidad humana, y señaló que este principio coloca al ser humano en el centro de las políticas públicas.
A partir de este enfoque, el ejecutivo bancario dijo que estos años son el mejor momento para hacer una reforma de la educación, ya que es uno de los principales retos para el futuro del país.
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